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	<title>Comentarios en: ¿PORTUENSES?</title>
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	<description>Caras anónimas, caras conocidas: la savia de la Ciudad del rey Sabio.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 13 Feb 2009 19:32:04 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Por: Eloy Fernández Lobo</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-826</link>
		<dc:creator>Eloy Fernández Lobo</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 09 Feb 2009 00:47:55 +0000</pubDate>
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		<description>A: Menestea, le agradezco infinito su aportación, su  elogio y su aliento, tiene Vd. una capacidad de comprensión clara y diáfana, le puedo asegurar, que mi nieta, con sólo once años ha sabido asimilar esas simples explicaciones y me ha dicho: &quot;Claro Yeyo, no se puede decir ...a El Puerto .., y menos escribir ese &quot;el&quot; con mayúscula&quot;, a mi nieta le auguro un &quot;intelectual&quot; futuro, propio de su capacidad para discernir; Vd., sea cual sea su edad, ha alcanzado ese umbral, y no porque me de la razón, sino porque mis argumentos son: &quot;Razones para personas razonables&quot;, con capacidad de discernir, para mentes críticas y analíticas; los &quot;Dioses&quot;, casi seguro que, no se bajarán de sus pedestales, aunque éstos sean de barro. Si quiere dirigirse a mí personalmente, lo consideraría un cumplido y un honor. Puede pedir mi dirección electrónica a la Redacción, le contestaría encantado.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>A: Menestea, le agradezco infinito su aportación, su  elogio y su aliento, tiene Vd. una capacidad de comprensión clara y diáfana, le puedo asegurar, que mi nieta, con sólo once años ha sabido asimilar esas simples explicaciones y me ha dicho: &#8220;Claro Yeyo, no se puede decir &#8230;a El Puerto .., y menos escribir ese &#8220;el&#8221; con mayúscula&#8221;, a mi nieta le auguro un &#8220;intelectual&#8221; futuro, propio de su capacidad para discernir; Vd., sea cual sea su edad, ha alcanzado ese umbral, y no porque me de la razón, sino porque mis argumentos son: &#8220;Razones para personas razonables&#8221;, con capacidad de discernir, para mentes críticas y analíticas; los &#8220;Dioses&#8221;, casi seguro que, no se bajarán de sus pedestales, aunque éstos sean de barro. Si quiere dirigirse a mí personalmente, lo consideraría un cumplido y un honor. Puede pedir mi dirección electrónica a la Redacción, le contestaría encantado.</p>
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	<item>
		<title>Por: Menestea</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-822</link>
		<dc:creator>Menestea</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2009 19:07:26 +0000</pubDate>
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		<description>Excelente lecición de gramática.
Es una pena que estas cosas aún ocurrieran a finales del siglo XX.
Por una parte, le puede quedar la satisfacción de hacer saber a la nueva generación que hubo un antes y un después. O mejor aún, que hagan un pleno extraordinario en el Ayuntamiento para rectificar y quitar el artículo determinado &quot;EL&quot; del nombre de la ciudad.
Personalmete pienso que al nombre &quot;Puerto de Santa María&quot; , ni le sobra ni le falta nada. Ya de por sí es un nombre que resulta atrayente,bonito, entrañable, histórico, etc. No necesariamente-o ignorantemente- necesitan aplicarle el artículo  &quot;El&quot;  para tener aires de grandeza ni poder diferenciarse de otros.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Excelente lecición de gramática.<br />
Es una pena que estas cosas aún ocurrieran a finales del siglo XX.<br />
Por una parte, le puede quedar la satisfacción de hacer saber a la nueva generación que hubo un antes y un después. O mejor aún, que hagan un pleno extraordinario en el Ayuntamiento para rectificar y quitar el artículo determinado &#8220;EL&#8221; del nombre de la ciudad.<br />
Personalmete pienso que al nombre &#8220;Puerto de Santa María&#8221; , ni le sobra ni le falta nada. Ya de por sí es un nombre que resulta atrayente,bonito, entrañable, histórico, etc. No necesariamente-o ignorantemente- necesitan aplicarle el artículo  &#8220;El&#8221;  para tener aires de grandeza ni poder diferenciarse de otros.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Eloy Fernández Lobo</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-817</link>
		<dc:creator>Eloy Fernández Lobo</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 07 Feb 2009 23:19:25 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-817</guid>
		<description>Esta intervención va destinada, principalmente, a los intelectuales del Puerto, a la gente con seso y mollera, a las personas con sensibilidad, con responsabilidad y con responsabilidades, a todos los que participan en conferencias, de ingreso en instituciones varias y en otras, en foros culturales, en instituciones docentes, en archivos y bibliotecas, a todo aquel que, con humildad, esté dispuesto a abrir su mente y su corazón y a anteponer la verdad, a su orgullo o a su “prestigio” personal, yo no tengo ni quiero ninguno. Lucho por la verdad.

Pidiendo perdón porque está ya incluido en otro hilo por iniciativa de la Redacción, incorporo unos ejemplos de cosecha propia, en forma de poema, del uso que siempre se hizo y que siempre hicieron los eruditos y estudiosos junto a los menos eruditos y los menos estudiosos, del nombre de nuestra Ciudad, durate siete siglos, nada menos, y hasta 1.986 / 7. 

13. &lt;b&gt;CANTO A MI PUERTO DE SANTA MARÍA.&lt;/b&gt;

Puerto de Santa María, puerto palaciego,
Puerto de Santa María, puerto solariego, pueblo marinero.

Nuestro Puerto de Santa María, mi Puerto, tu Puerto,
este Puerto de Santa María nuestro.

¡Que historia la del Puerto!, la de Santa María del Puerto,
como se llamó también, hasta los albores de 1.500.

Toros en el Puerto, me voy al Puerto y del Puerto vengo.
En el Puerto de Santa María todo lo que quiero tengo y está todo lo que quiero.

El Puerto de Santa María es un pueblo marinero,
el Puerto de Santa María es un pueblo bodeguero.

¡Viva el Puerto!, mi Puerto, mi Ciudad, mi pueblo.
   
A continuación, explicaciones gramaticales y ejemplos comparativos de estas estructuras y todos sus posibles usos:

Con esta nueva aportación termino mis intervenciones, perdonad mi insistencia, pero si prestáis un poco de atención a lo que sigue, veréis que la polémica no tendría sentido si, en primer lugar, todos los que mantienen opinión contraria a la mía, o están interesados en averiguar qué ha pasado, se molestaran y recurrieran a las fuentes; si echaran sólo un vistazo en todos los archivos documentales &lt;b&gt;del&lt;/b&gt; Puerto de Santa María, &lt;b&gt;desde el año 1.986&lt;/b&gt; hacia atrás, hasta llegar a Alfonso X el Sabio (700 años de historia), si lo hicieran (en vez de polemizar) comprobarían, con sus propios ojos, que el nombre de esta Ciudad  fue, en esos pasados 700 años, &lt;b&gt;“Puerto de Santa María”&lt;/b&gt;; el por qué fue así hasta 1.986 (año en el que, &lt;b&gt;una sola persona&lt;/b&gt; introdujo el cambiazo por &lt;b&gt;“El Puerto de Santa María”&lt;/b&gt;, incorporándole &lt;b&gt;“el”&lt;/b&gt; como parte del nombre propio), es una cuestión muy elemental de gramática, que se sigue aplicando a absolutamente todos los topónimos y otros nombres propios de idéntica o parecida construcción.

Es curioso, que hoy día, con respecto a la anteposición de artículo determinado al nombre propio compuesto, unido por “de” y similares, se esté extendiendo una moda (incorrecta) precisamente en el sentido contrario al qué nos impusieron para &lt;b&gt;el Puerto de Santa María&lt;/b&gt;; como se puede apreciar en el párrafo que reproduzco más abajo, procedente de un recorte de prensa; extrañamente, al revés de lo que pasa con &lt;b&gt;el Puerto&lt;/b&gt;, se ha eliminado del contexto el artículo determinado, a pesar de ser correcta, perfectamente posible y lógica, su utilización.

Las normas sobre el uso y omisión del artículo determinado, antepuesto a nombres propios compuestos unidos por &lt;b&gt;&gt;“de”&lt;/b&gt;, y cuándo, ese &lt;b&gt;“el”&lt;/b&gt; debe ir con minúscula o mayúscula, están perfectamente definidas en la gramática española y asimilado su uso, ya lo estaba cuando yo era niño y desde siglos. Para aquellos que no conozcan esos usos o tengan dudas de ellos, y con la finalidad de que nadie se vea o sienta obligado a “&lt;b&gt;reinventar&lt;/b&gt;” lo establecido, aprovecho la ocasión surgida con el recorte de prensa, sobre “&lt;b&gt;el Instituto de Fomento&lt;/b&gt;”, para exponer los distintos supuestos. Simplemente a esto se reduce el problema generado con el uso del nombre de nuestro &lt;b&gt;Puerto de Santa María&lt;/b&gt;, a una cuestión de conocimiento básico de principios gramaticales fundamentales, de muy fácil explicación y asimilación. Por favor, leed y comprobad qué fácil se puede salir, del cacao gramatical que hay formado, que han formado, que una sola persona formó, allá por el no muy lejano 1.986.

........................................................................................................................
(De una columna de prensa).

INCORRECTO:
“ ....hay que hacer &lt;b&gt;de Instituto de Fomento&lt;/b&gt; un lugar de regeneración económica que nos saque de la crisis en la que estamos sumidos ...” SIC.
........................................................................................................................
CORRECTO:
“ ....hay que hacer &lt;b&gt;del  Instituto de Fomento&lt;/b&gt; un lugar de regeneración económica que nos saque de la crisis en la que estamos sumidos ..”
.......................................................................................................................
Nota:
Al igual que “&lt;b&gt;Puerto de Santa María&lt;/b&gt;”, “&lt;b&gt;Instituto de Fomento&lt;/b&gt;” es un nombre propio compuesto con estructura “genitiva” o “posesiva” (falso genitivo), ambos admiten en el habla y en la escritura la anteposición de “el”, contraído con “a” /  “de” cuándo y dónde proceda y utilizando en la escritura el artículo determinado, con letra mayúscula sólo en aquellos casos en los qué sea necesario por razón de las normas ortográficas.

Nombre de la Institución y de la Ciudad:

&lt;b&gt;INSTITUTO DE FOMENTO&lt;/b&gt; /&lt;b&gt;PUERTO DE SANTA MARÍA&lt;/b&gt;  -
.........................................................................................................................

“&lt;b&gt;El Instituto&lt;/b&gt; debe atenerse a ...”
“&lt;b&gt;El Puerto&lt;/b&gt; tiene que crecer más...
“
Admite el artículo determinado; “&lt;b&gt;el&lt;/b&gt;” se escribiría con mayúscula porque es principio de frase, al igual que si fuera después de punto o dos puntos. La forma simplificada del nombre propio (&lt;b&gt;el Instituto&lt;/b&gt;”, utilizando sólo la primera palabra (escrita con mayúscula), de por sí un nombre común, es admisible y posible, dentro de contexto, entre personas que saben de qué están hablando. Sensu contrario, habría que utilizar el nombre propio completo.

“&lt;b&gt;El Instituto de Fomento&lt;/b&gt; debe atenerse a ...”
“&lt;b&gt;El Puerto de Santa María t&lt;/b&gt;iene que crecer más...”

Admite el artículo determinado; “&lt;b&gt;el&lt;/b&gt;” se escribiría &lt;b&gt;con mayúscula&lt;/b&gt; porque es principio de frase, al igual que si fuera después de punto o dos puntos. Este uso del nombre completo es formal, evita la duda de, “a qué  instituto o puerto” nos estamos refiriendo.

“&lt;b&gt;En el Instituto&lt;/b&gt; no se aprecia ...”
“&lt;b&gt;En el Puerto&lt;/b&gt; no se progresa como ..”

Nos estamos refiriendo a dos lugares conocidos de los interlocutores (forma simplificada), le hemos antepuesto el articulo determinado, que pasa a escribirse &lt;b&gt;con minúscula&lt;/b&gt;, por no formar parte integrante del nombre propio, y por no ir a principio de párrafo / frase ni después de puntos.

“&lt;b&gt;En el Instituto de Fomento&lt;/b&gt;.
“&lt;b&gt;En el Puerto de Santa María&lt;/b&gt;.
No se debe escribir: “&lt;b&gt;En El Instituto&lt;/b&gt;”, ni “&lt;b&gt;En El Puerto&lt;/b&gt;”

Igual que en el caso anterior, pero con el nombre completo, utilizado allí dónde no ha de caber duda del instituto o puerto del qué estamos hablando.

Nos estamos refiriendo &lt;b&gt;al Instituto&lt;/b&gt;.
Nos estamos refiriendo &lt;b&gt;al Puerto&lt;/b&gt;.
Uso incorrecto: &quot;Nos estamos refiriendo &lt;b&gt;a El Instituto&lt;/b&gt; /  &quot;Nos estamos refiriendo &lt;b&gt;a El Puerto&lt;/b&gt;&quot;.

Nos estamos refiriendo &lt;b&gt;al Instituto de Fomento&lt;/b&gt;.
Nos estamos refiriendo &lt;b&gt;al Puerto de Santa María&lt;/b&gt;.
Uso incorrecto “&lt;b&gt;a El Instituto de Fomento. ....&lt;/b&gt;” / “&lt;b&gt;a El Puerto de ...&lt;/b&gt;”.

Esto es &lt;b&gt;del Instituto&lt;/b&gt;.
Esto es &lt;b&gt;del Puerto&lt;/b&gt;.
Uso incorrecto:  “ Esto es &lt;b&gt;de El Instituto&lt;/b&gt;” / “ Esto es &lt;b&gt;de El Puerto&lt;/b&gt;”.

Esto es &lt;b&gt;del Instituto de Fomento&lt;/b&gt;.
Esto es &lt;b&gt;del Puerto de Santa María&lt;/b&gt;.
Uso incorrecto: “ Esto es &lt;b&gt;de El Instituto de Fomento&lt;/b&gt;.”/ &quot;Esto es &lt;b&gt;de El Puerto de Sta. María&lt;/b&gt;&quot;

Con “este melón se llenó el serón&quot;, el que no oiga no tendrá más remedio que ir al otorrino, y ese no será ya mi problema, espero que haya “buen oído”.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Esta intervención va destinada, principalmente, a los intelectuales del Puerto, a la gente con seso y mollera, a las personas con sensibilidad, con responsabilidad y con responsabilidades, a todos los que participan en conferencias, de ingreso en instituciones varias y en otras, en foros culturales, en instituciones docentes, en archivos y bibliotecas, a todo aquel que, con humildad, esté dispuesto a abrir su mente y su corazón y a anteponer la verdad, a su orgullo o a su “prestigio” personal, yo no tengo ni quiero ninguno. Lucho por la verdad.</p>
<p>Pidiendo perdón porque está ya incluido en otro hilo por iniciativa de la Redacción, incorporo unos ejemplos de cosecha propia, en forma de poema, del uso que siempre se hizo y que siempre hicieron los eruditos y estudiosos junto a los menos eruditos y los menos estudiosos, del nombre de nuestra Ciudad, durate siete siglos, nada menos, y hasta 1.986 / 7. </p>
<p>13. <b>CANTO A MI PUERTO DE SANTA MARÍA.</b></p>
<p>Puerto de Santa María, puerto palaciego,<br />
Puerto de Santa María, puerto solariego, pueblo marinero.</p>
<p>Nuestro Puerto de Santa María, mi Puerto, tu Puerto,<br />
este Puerto de Santa María nuestro.</p>
<p>¡Que historia la del Puerto!, la de Santa María del Puerto,<br />
como se llamó también, hasta los albores de 1.500.</p>
<p>Toros en el Puerto, me voy al Puerto y del Puerto vengo.<br />
En el Puerto de Santa María todo lo que quiero tengo y está todo lo que quiero.</p>
<p>El Puerto de Santa María es un pueblo marinero,<br />
el Puerto de Santa María es un pueblo bodeguero.</p>
<p>¡Viva el Puerto!, mi Puerto, mi Ciudad, mi pueblo.</p>
<p>A continuación, explicaciones gramaticales y ejemplos comparativos de estas estructuras y todos sus posibles usos:</p>
<p>Con esta nueva aportación termino mis intervenciones, perdonad mi insistencia, pero si prestáis un poco de atención a lo que sigue, veréis que la polémica no tendría sentido si, en primer lugar, todos los que mantienen opinión contraria a la mía, o están interesados en averiguar qué ha pasado, se molestaran y recurrieran a las fuentes; si echaran sólo un vistazo en todos los archivos documentales <b>del</b> Puerto de Santa María, <b>desde el año 1.986</b> hacia atrás, hasta llegar a Alfonso X el Sabio (700 años de historia), si lo hicieran (en vez de polemizar) comprobarían, con sus propios ojos, que el nombre de esta Ciudad  fue, en esos pasados 700 años, <b>“Puerto de Santa María”</b>; el por qué fue así hasta 1.986 (año en el que, <b>una sola persona</b> introdujo el cambiazo por <b>“El Puerto de Santa María”</b>, incorporándole <b>“el”</b> como parte del nombre propio), es una cuestión muy elemental de gramática, que se sigue aplicando a absolutamente todos los topónimos y otros nombres propios de idéntica o parecida construcción.</p>
<p>Es curioso, que hoy día, con respecto a la anteposición de artículo determinado al nombre propio compuesto, unido por “de” y similares, se esté extendiendo una moda (incorrecta) precisamente en el sentido contrario al qué nos impusieron para <b>el Puerto de Santa María</b>; como se puede apreciar en el párrafo que reproduzco más abajo, procedente de un recorte de prensa; extrañamente, al revés de lo que pasa con <b>el Puerto</b>, se ha eliminado del contexto el artículo determinado, a pesar de ser correcta, perfectamente posible y lógica, su utilización.</p>
<p>Las normas sobre el uso y omisión del artículo determinado, antepuesto a nombres propios compuestos unidos por <b>&gt;“de”</b>, y cuándo, ese <b>“el”</b> debe ir con minúscula o mayúscula, están perfectamente definidas en la gramática española y asimilado su uso, ya lo estaba cuando yo era niño y desde siglos. Para aquellos que no conozcan esos usos o tengan dudas de ellos, y con la finalidad de que nadie se vea o sienta obligado a “<b>reinventar</b>” lo establecido, aprovecho la ocasión surgida con el recorte de prensa, sobre “<b>el Instituto de Fomento</b>”, para exponer los distintos supuestos. Simplemente a esto se reduce el problema generado con el uso del nombre de nuestro <b>Puerto de Santa María</b>, a una cuestión de conocimiento básico de principios gramaticales fundamentales, de muy fácil explicación y asimilación. Por favor, leed y comprobad qué fácil se puede salir, del cacao gramatical que hay formado, que han formado, que una sola persona formó, allá por el no muy lejano 1.986.</p>
<p>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<br />
(De una columna de prensa).</p>
<p>INCORRECTO:<br />
“ &#8230;.hay que hacer <b>de Instituto de Fomento</b> un lugar de regeneración económica que nos saque de la crisis en la que estamos sumidos &#8230;” SIC.<br />
&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<br />
CORRECTO:<br />
“ &#8230;.hay que hacer <b>del  Instituto de Fomento</b> un lugar de regeneración económica que nos saque de la crisis en la que estamos sumidos ..”<br />
&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..<br />
Nota:<br />
Al igual que “<b>Puerto de Santa María</b>”, “<b>Instituto de Fomento</b>” es un nombre propio compuesto con estructura “genitiva” o “posesiva” (falso genitivo), ambos admiten en el habla y en la escritura la anteposición de “el”, contraído con “a” /  “de” cuándo y dónde proceda y utilizando en la escritura el artículo determinado, con letra mayúscula sólo en aquellos casos en los qué sea necesario por razón de las normas ortográficas.</p>
<p>Nombre de la Institución y de la Ciudad:</p>
<p><b>INSTITUTO DE FOMENTO</b> /<b>PUERTO DE SANTA MARÍA</b>  -<br />
&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.</p>
<p>“<b>El Instituto</b> debe atenerse a &#8230;”<br />
“<b>El Puerto</b> tiene que crecer más&#8230;<br />
“<br />
Admite el artículo determinado; “<b>el</b>” se escribiría con mayúscula porque es principio de frase, al igual que si fuera después de punto o dos puntos. La forma simplificada del nombre propio (<b>el Instituto</b>”, utilizando sólo la primera palabra (escrita con mayúscula), de por sí un nombre común, es admisible y posible, dentro de contexto, entre personas que saben de qué están hablando. Sensu contrario, habría que utilizar el nombre propio completo.</p>
<p>“<b>El Instituto de Fomento</b> debe atenerse a &#8230;”<br />
“<b>El Puerto de Santa María t</b>iene que crecer más&#8230;”</p>
<p>Admite el artículo determinado; “<b>el</b>” se escribiría <b>con mayúscula</b> porque es principio de frase, al igual que si fuera después de punto o dos puntos. Este uso del nombre completo es formal, evita la duda de, “a qué  instituto o puerto” nos estamos refiriendo.</p>
<p>“<b>En el Instituto</b> no se aprecia &#8230;”<br />
“<b>En el Puerto</b> no se progresa como ..”</p>
<p>Nos estamos refiriendo a dos lugares conocidos de los interlocutores (forma simplificada), le hemos antepuesto el articulo determinado, que pasa a escribirse <b>con minúscula</b>, por no formar parte integrante del nombre propio, y por no ir a principio de párrafo / frase ni después de puntos.</p>
<p>“<b>En el Instituto de Fomento</b>.<br />
“<b>En el Puerto de Santa María</b>.<br />
No se debe escribir: “<b>En El Instituto</b>”, ni “<b>En El Puerto</b>”</p>
<p>Igual que en el caso anterior, pero con el nombre completo, utilizado allí dónde no ha de caber duda del instituto o puerto del qué estamos hablando.</p>
<p>Nos estamos refiriendo <b>al Instituto</b>.<br />
Nos estamos refiriendo <b>al Puerto</b>.<br />
Uso incorrecto: &#8220;Nos estamos refiriendo <b>a El Instituto</b> /  &#8220;Nos estamos refiriendo <b>a El Puerto</b>&#8220;.</p>
<p>Nos estamos refiriendo <b>al Instituto de Fomento</b>.<br />
Nos estamos refiriendo <b>al Puerto de Santa María</b>.<br />
Uso incorrecto “<b>a El Instituto de Fomento. &#8230;.</b>” / “<b>a El Puerto de &#8230;</b>”.</p>
<p>Esto es <b>del Instituto</b>.<br />
Esto es <b>del Puerto</b>.<br />
Uso incorrecto:  “ Esto es <b>de El Instituto</b>” / “ Esto es <b>de El Puerto</b>”.</p>
<p>Esto es <b>del Instituto de Fomento</b>.<br />
Esto es <b>del Puerto de Santa María</b>.<br />
Uso incorrecto: “ Esto es <b>de El Instituto de Fomento</b>.”/ &#8220;Esto es <b>de El Puerto de Sta. María</b>&#8221;</p>
<p>Con “este melón se llenó el serón&#8221;, el que no oiga no tendrá más remedio que ir al otorrino, y ese no será ya mi problema, espero que haya “buen oído”.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Eloy Fernández Lobo</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-789</link>
		<dc:creator>Eloy Fernández Lobo</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 05 Feb 2009 10:06:24 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-789</guid>
		<description>En la columna de referencia a los trabajos de esta página (o como se llame), y bajo el título: “DEDICATORIA A EL PUERTO”, Que como he dejado dicho en mis anteriores intervenciones, debería decir: “...AL PUERTO ...”, aparecen unas citas de Pedro Muñoz Seca, que reproduzco y a las qué añado mis comentarios, sin ánimo de herir susceptibilidades, sino por seguir abundando en la historia y sus hechos. 
1ª)
&quot;Para el Casino Portuense, bello rincón de El Puerto de Sana María, donde se reúnen los hombres más embusteros de España&quot;, Pedro Muñoz Seca, en la dedicatoria de su obra: &quot;El Príncipe Juanón&quot;.
“.... bello rincón de El Puerto ...”, seguro que D. Pedro escribió : “... bello rincón del Puerto ...” que no es lo mismo; él sabía como debía escribirlo, por este camino, llegando a reinterpretarse hasta los textos, es como se ha conseguido erradicar el uso correcto del nombre de nuestra Ciudad. 

2ª)

&quot;Al Puerto de Santa María, el pueblo más bonito de España, donde yo nací, donde pasé los días más felices de mi vida, donde hay más alegría y más sol, donde viven mis &#039;viejos&#039; de mi alma&quot;. Pedro Muñoz Seca, en la dedicatoria de su obra: “El Roble de la Jarosa”.

Ésta si está correctamente transcrita “Al Puerto de Santa María...”, y no “A El Puerto ...”, esto sí que es original de D. Pedro. Pido, reclamo, que no se prostituyan los textos y las referencias a ellos, es como desautorizar a sus sapientes autores, es enmendarles la plana, es quitarles la razón, es como decir, veladamente, D. Pedro, Vd. se equivocó, Vd. ignoraba que lo correcto era escribir “a El Puerto”, “de El Puerto”, “en El Puerto”, “ ......para El Puerto” (estos usos se han “inventado” a partir de 1.986). De esta forma se viene cambiando, en el Puerto, hasta los rótulos de documentos antiguos (mapas, planos, etc.) cuando se reproducen. Resulta inaudito.  

Tengo pendiente de incorporar un último comentario sobre este problema, que ilustrará, con ejemplos comparados, lo correcto y lo incorrecto en esos usos; cuestión de gramática elemental, no de doctas opiniones, que las mías no lo intentan ser por muy enérgicas que suenen.

Me ha encantado leer por algún otro lugar, relacionado con el Puerto, creo que en unas notas de J. Mª Morillo y posiblemente también de otros, el término “porteño” como el gentilicio que define nuestros orígenes, pues bien, ese era el que yo más oía cuando era pequeño, allá por los años cincuenta: se solía decir: “porteños” para los oriundos del Puerto y “portorrealeños” para los nacidos en Puerto Real, no quiere esto decir que, coetáneamente, no se utilizara “portuense”, aunque me da la impresión que posiblemente se impusiera a “porteño” (posiblemente el más antiguo o coloquial), a lo mejor motivado por la aparición del “Racing Club Portuense”, me encantaría que algún estudioso indagara más sobre el asunto.

También se hace mención en esa aportación de José Mª Morillo, a la misma denominación para los nacidos en Buenos Aires, como efectivamente es; yo le oí a José Luis Tejada, con ocasión de un ciclo de charlas y conferencias sobre la presencia del Puerto en las Américas, citando las fuentes (que yo no recuerdo), a lo que añadió que eran absolutamente fidedignas, que fueron porteños del Puerto, marineros del Puerto, lo fundadores de la ciudad argentina; José Luis dijo que en recuerdo y homenaje a nuestra Ciudad, aquellos marineros / marinos, bautizaron a aquella como “Puerto de Santa María de los Buenos Aires”, quedando con el tiempo, por simplificación en el uso, sólo en “Buenos Aires”, de ahí que, a los bonaerenses se les designara, originalmente, con el mismo gentilicio nuestro. Decía él, que con el tiempo, el término quedó familiarmente restringido a sólo los habitantes de los barrios cercanos al puerto de Buenos Aires, es muy posible que se debiera a que los que allí vivían fueran los herederos directos de aquellos primeros “porteños” procedentes de nuestro Puerto. Emplazo aquí a los estudiosos de generaciones más jóvenes a la mía, a documentar este aspecto tan atractivo de nuestra historia.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>En la columna de referencia a los trabajos de esta página (o como se llame), y bajo el título: “DEDICATORIA A EL PUERTO”, Que como he dejado dicho en mis anteriores intervenciones, debería decir: “&#8230;AL PUERTO &#8230;”, aparecen unas citas de Pedro Muñoz Seca, que reproduzco y a las qué añado mis comentarios, sin ánimo de herir susceptibilidades, sino por seguir abundando en la historia y sus hechos.<br />
1ª)<br />
&#8220;Para el Casino Portuense, bello rincón de El Puerto de Sana María, donde se reúnen los hombres más embusteros de España&#8221;, Pedro Muñoz Seca, en la dedicatoria de su obra: &#8220;El Príncipe Juanón&#8221;.<br />
“&#8230;. bello rincón de El Puerto &#8230;”, seguro que D. Pedro escribió : “&#8230; bello rincón del Puerto &#8230;” que no es lo mismo; él sabía como debía escribirlo, por este camino, llegando a reinterpretarse hasta los textos, es como se ha conseguido erradicar el uso correcto del nombre de nuestra Ciudad. </p>
<p>2ª)</p>
<p>&#8220;Al Puerto de Santa María, el pueblo más bonito de España, donde yo nací, donde pasé los días más felices de mi vida, donde hay más alegría y más sol, donde viven mis &#8216;viejos&#8217; de mi alma&#8221;. Pedro Muñoz Seca, en la dedicatoria de su obra: “El Roble de la Jarosa”.</p>
<p>Ésta si está correctamente transcrita “Al Puerto de Santa María&#8230;”, y no “A El Puerto &#8230;”, esto sí que es original de D. Pedro. Pido, reclamo, que no se prostituyan los textos y las referencias a ellos, es como desautorizar a sus sapientes autores, es enmendarles la plana, es quitarles la razón, es como decir, veladamente, D. Pedro, Vd. se equivocó, Vd. ignoraba que lo correcto era escribir “a El Puerto”, “de El Puerto”, “en El Puerto”, “ &#8230;&#8230;para El Puerto” (estos usos se han “inventado” a partir de 1.986). De esta forma se viene cambiando, en el Puerto, hasta los rótulos de documentos antiguos (mapas, planos, etc.) cuando se reproducen. Resulta inaudito.  </p>
<p>Tengo pendiente de incorporar un último comentario sobre este problema, que ilustrará, con ejemplos comparados, lo correcto y lo incorrecto en esos usos; cuestión de gramática elemental, no de doctas opiniones, que las mías no lo intentan ser por muy enérgicas que suenen.</p>
<p>Me ha encantado leer por algún otro lugar, relacionado con el Puerto, creo que en unas notas de J. Mª Morillo y posiblemente también de otros, el término “porteño” como el gentilicio que define nuestros orígenes, pues bien, ese era el que yo más oía cuando era pequeño, allá por los años cincuenta: se solía decir: “porteños” para los oriundos del Puerto y “portorrealeños” para los nacidos en Puerto Real, no quiere esto decir que, coetáneamente, no se utilizara “portuense”, aunque me da la impresión que posiblemente se impusiera a “porteño” (posiblemente el más antiguo o coloquial), a lo mejor motivado por la aparición del “Racing Club Portuense”, me encantaría que algún estudioso indagara más sobre el asunto.</p>
<p>También se hace mención en esa aportación de José Mª Morillo, a la misma denominación para los nacidos en Buenos Aires, como efectivamente es; yo le oí a José Luis Tejada, con ocasión de un ciclo de charlas y conferencias sobre la presencia del Puerto en las Américas, citando las fuentes (que yo no recuerdo), a lo que añadió que eran absolutamente fidedignas, que fueron porteños del Puerto, marineros del Puerto, lo fundadores de la ciudad argentina; José Luis dijo que en recuerdo y homenaje a nuestra Ciudad, aquellos marineros / marinos, bautizaron a aquella como “Puerto de Santa María de los Buenos Aires”, quedando con el tiempo, por simplificación en el uso, sólo en “Buenos Aires”, de ahí que, a los bonaerenses se les designara, originalmente, con el mismo gentilicio nuestro. Decía él, que con el tiempo, el término quedó familiarmente restringido a sólo los habitantes de los barrios cercanos al puerto de Buenos Aires, es muy posible que se debiera a que los que allí vivían fueran los herederos directos de aquellos primeros “porteños” procedentes de nuestro Puerto. Emplazo aquí a los estudiosos de generaciones más jóvenes a la mía, a documentar este aspecto tan atractivo de nuestra historia.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Eloy Fernández Lobo</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-753</link>
		<dc:creator>Eloy Fernández Lobo</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 17:49:22 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-753</guid>
		<description>Con respecto a la intervención de Luís Suárez y la  aportación de la Redacción, agradezco que me remitan a  Javier Maldonado, cuya erudición en multitud de campos no discuto, tampoco puedo poner en tela de juicio su doctorado; en cuanto a su conferencia, que tuve el placer de oír, en el Monasterio de la Victoria (preciosa y muy ilustrada), insisto en qué, en el caso que nos ocupa, NO se trata de averiguar lo sabido (lo conocido no hay que averiguarlo), los investigadores y los historiadores tratan de averiguar lo desconocido, o de corregir lo erróneamente concebido, enseñado o utilizado; Por supuesto que el qué desconoce algo, y tiene inquietudes, trata de averiguarlo. Yo no tuve necesidad de averiguar el nombre de mi Puerto. El nombre de nuestra Ciudad, de este Puerto de Santa María nuestro, se sabía perfectamente hasta los finales de los ochenta (época en que se introdujo la confusión). Se sabía con certeza, porque era utilizado de una manera y no de otra, porque está, con unanimidad absoluta , incorporado en millones de documentos procedentes de cientos de miles de fuentes, eso son hechos históricos absolutamente irrefutables. Es trilería o arquitectura dialéctica pura, recurrir a argumentaciones subjetivas, literarias, lingüísticas, filológicas, incluso históricas para demostrar como SE LLAMÓ nuestra Ciudad hasta bien entrados los ochentas. Amigos Luís y Morillo, la cuestión no está en recurrir a un juez, ni a un árbitro, yo os remito, a todos lo que estéis honradamente por la labor histórica, y no por mantener doctos criterios personales, a una búsqueda cronológica en todos los archivos citados en mi primer comentario, partiendo del momento en que se introdujo la aberración.

La gramática española trata este tipo de estructuras toponímicas, indefectiblemente, en la forma que se vino utilizando el nombre del Puerto de Santa María hasta la fecha indicada; el otro tipo de uso se nos ha impuesto por decreto y por capricho, a partir de esas fechas, por los qué, en esta cuestión, actuaron como unos “ CEPORROS ATREVIDOS”.

Reproduzco un fragmento de la conferencia de Javier Maldonado:

 “ ........................... En cualquier caso, refiriéndonos exclusivamente a nuestro idioma, podría decirse que Puerto de Santa María es una variante SUSTITUTIVA de El Puerto de Santa María SÓLO para algunas expresiones emotivas y poéticas”

Por favor, ¡ que atrevimiento !. Lean Vdes.:
Mi Madrid no lo cambio por nada, ¿Es eso una expresión poética? Mi Puerto (de Santa María) no lo cambio por nada, ¿Es eso una expresión poética?. ¿Cómo os sonaría: “ Mi El Puerto de Santa María, este El Puerto de Santa María con tanta historia y nuestra España toda, han recibido las más distintas influencias culturales a través de los siglos”, ¿ Como queda esa frase, que cumple, fielmente, los cánones de la prosa histórica establecida arriba por Javier Maldonado?.

Luego continua:  “ ............que El Puerto es una forma coloquial válida únicamente entre hablantes en cuyos dominios cognitivos equivale a El Puerto de Santa María, pues de no ser así se confundiría con instalaciones portuarias; y que la variante El Puerto de Santa María es la única que se identifica inconfundiblemente y universalmente con la ciudad de El Puerto de Santa María: por eso es su nombre”. 

Que “el Puerto” es un uso coloquial referido al Puerto de Santa María, es de cajón, y aquí, en la zona no hay confusión posible. De ahí a que la variante “El Puerto de Santa María” como lo escribe Javier, incorporando el artículo determinado como parte integrante del nombre propio, sea la única que se identifica inconfundible y universalmente con la ciudad del Puerto de Santa María, hay un abismo. Según Javier, en el pasado, durante cientos de años, los ajenos no pudieron identificar inconfundible y universalmente a nuestra Ciudad, estuvo perdida, puesto que en todos sitios aparecía definida., escrita e impresa: “PUERTO DE SANTA MARÍA”. En cuanto al argumento de las instalaciones portuarias, no cabe duda, y existe un chiste sobre ello, que si en Cádiz, le dices a un taxista, que te lleve al Puerto, no te trae aquí, te lleva al puerto de Cádiz, tendrías que decirle que te lleve al Puerto de Santa María, así de fácil fue para mí y para todos los portuenses hasta bien entrados los ochenta, y lo sigue siendo para mí. No hay confusión alguna; me permito repetir una frase ya citada en mi comentario primero: “ en el puerto del Puerto”, o más completa en el puerto del Puerto de Santa María.

Termina Javier Maldonado su conferencia: 

“ ...................... Quiero que sepan que, aunque haya aparentado seguridad en cuanto he dicho, la realidad es que tengo dudas sobre muchas de mis argumentaciones. Como les dije al principio, este discurso no es más que una reflexión en voz alta sobre un tema tan importante e interesante, y del que queda tanto por saber, como es el del nombre de El Puerto de Santa María.”
Yo no aprecio dudas en las argumentaciones, detecto que pretende sentar cátedra, que &quot;afirma categóricamente&quot;, en infinidad de citas y opiniones; la humildad de los últimos renglones contradice la rotundidad magistral que se aprecia a todo lo largo del texto. Por otro lado, ¿ del nombre del Puerto de Santa María, queda tanto por saber ....... ?, ¿.... del utilizado de forma continuada durante siglos y hasta finales de los ochenta ......?. Por mi madre, que no lo entiendo.
Citemos de nuevo unos cuantos de esos nombres propios unidos por la preposición “de” (cuya lista se haría interminable) que admiten la anteposición de “el” dentro de contexto, pero en los qué, sin excepción alguna, ese “el” no forma parte integrante del nombre:

Banco de Andalucía. 
Castillo de San Marcos.
Barrio de la Macarena,.
Palacio de la Zarzuela.
Casa de la Moneda.
Plaza de Isaac Peral.
Plaza de la Iglesia.
Plaza del Castillo.
Palacio del Congreso.
Cámara de Diputados.
Patio de los Leones.
Picos de Europa.
Conde de Osborne.
PUERTO DE SANTA MARÍA.
Línea de la Concepción.
Camino del Águila.
Hijuela del Tío Prieto.
Camino de los Enamorados.
Plaza de la Noria.
Plaza de Colón.
Plaza de los Caídos. etc., etc., etc.
  
A partir de mañana, por la incuestionable opinión de los doctos (a los qué yo, sólo para este asunto, llamo, cariñosamente:  “ CEPORROS ATREVIDOS”) cambiemos todos los nombres citados arriba y escribamos los rótulos de esos lugares, a partir de mañana, “DEBIDAMENTE”:
“La Plaza del Castillo”, “La Parroquia de San Marcos”, “El Palacio del Congreso”; y escribamos, sin dudarlo: “Ayer, el Estado le hizo un préstamo a El Banco de Andalucía”; “Mira Antonio, de El Camino de los Enamorados no quiero ni oír hablar”, ¡ Vamos ya, hombre !; la ilustración no necesariamente nos hace maestros de todo. Yo nunca me atrevería a enseñar fontanería, mucho menos utilizando argumentos relacionados con  la metalurgia del hierro. Sería un timo.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Con respecto a la intervención de Luís Suárez y la  aportación de la Redacción, agradezco que me remitan a  Javier Maldonado, cuya erudición en multitud de campos no discuto, tampoco puedo poner en tela de juicio su doctorado; en cuanto a su conferencia, que tuve el placer de oír, en el Monasterio de la Victoria (preciosa y muy ilustrada), insisto en qué, en el caso que nos ocupa, NO se trata de averiguar lo sabido (lo conocido no hay que averiguarlo), los investigadores y los historiadores tratan de averiguar lo desconocido, o de corregir lo erróneamente concebido, enseñado o utilizado; Por supuesto que el qué desconoce algo, y tiene inquietudes, trata de averiguarlo. Yo no tuve necesidad de averiguar el nombre de mi Puerto. El nombre de nuestra Ciudad, de este Puerto de Santa María nuestro, se sabía perfectamente hasta los finales de los ochenta (época en que se introdujo la confusión). Se sabía con certeza, porque era utilizado de una manera y no de otra, porque está, con unanimidad absoluta , incorporado en millones de documentos procedentes de cientos de miles de fuentes, eso son hechos históricos absolutamente irrefutables. Es trilería o arquitectura dialéctica pura, recurrir a argumentaciones subjetivas, literarias, lingüísticas, filológicas, incluso históricas para demostrar como SE LLAMÓ nuestra Ciudad hasta bien entrados los ochentas. Amigos Luís y Morillo, la cuestión no está en recurrir a un juez, ni a un árbitro, yo os remito, a todos lo que estéis honradamente por la labor histórica, y no por mantener doctos criterios personales, a una búsqueda cronológica en todos los archivos citados en mi primer comentario, partiendo del momento en que se introdujo la aberración.</p>
<p>La gramática española trata este tipo de estructuras toponímicas, indefectiblemente, en la forma que se vino utilizando el nombre del Puerto de Santa María hasta la fecha indicada; el otro tipo de uso se nos ha impuesto por decreto y por capricho, a partir de esas fechas, por los qué, en esta cuestión, actuaron como unos “ CEPORROS ATREVIDOS”.</p>
<p>Reproduzco un fragmento de la conferencia de Javier Maldonado:</p>
<p> “ &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; En cualquier caso, refiriéndonos exclusivamente a nuestro idioma, podría decirse que Puerto de Santa María es una variante SUSTITUTIVA de El Puerto de Santa María SÓLO para algunas expresiones emotivas y poéticas”</p>
<p>Por favor, ¡ que atrevimiento !. Lean Vdes.:<br />
Mi Madrid no lo cambio por nada, ¿Es eso una expresión poética? Mi Puerto (de Santa María) no lo cambio por nada, ¿Es eso una expresión poética?. ¿Cómo os sonaría: “ Mi El Puerto de Santa María, este El Puerto de Santa María con tanta historia y nuestra España toda, han recibido las más distintas influencias culturales a través de los siglos”, ¿ Como queda esa frase, que cumple, fielmente, los cánones de la prosa histórica establecida arriba por Javier Maldonado?.</p>
<p>Luego continua:  “ &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;que El Puerto es una forma coloquial válida únicamente entre hablantes en cuyos dominios cognitivos equivale a El Puerto de Santa María, pues de no ser así se confundiría con instalaciones portuarias; y que la variante El Puerto de Santa María es la única que se identifica inconfundiblemente y universalmente con la ciudad de El Puerto de Santa María: por eso es su nombre”. </p>
<p>Que “el Puerto” es un uso coloquial referido al Puerto de Santa María, es de cajón, y aquí, en la zona no hay confusión posible. De ahí a que la variante “El Puerto de Santa María” como lo escribe Javier, incorporando el artículo determinado como parte integrante del nombre propio, sea la única que se identifica inconfundible y universalmente con la ciudad del Puerto de Santa María, hay un abismo. Según Javier, en el pasado, durante cientos de años, los ajenos no pudieron identificar inconfundible y universalmente a nuestra Ciudad, estuvo perdida, puesto que en todos sitios aparecía definida., escrita e impresa: “PUERTO DE SANTA MARÍA”. En cuanto al argumento de las instalaciones portuarias, no cabe duda, y existe un chiste sobre ello, que si en Cádiz, le dices a un taxista, que te lleve al Puerto, no te trae aquí, te lleva al puerto de Cádiz, tendrías que decirle que te lleve al Puerto de Santa María, así de fácil fue para mí y para todos los portuenses hasta bien entrados los ochenta, y lo sigue siendo para mí. No hay confusión alguna; me permito repetir una frase ya citada en mi comentario primero: “ en el puerto del Puerto”, o más completa en el puerto del Puerto de Santa María.</p>
<p>Termina Javier Maldonado su conferencia: </p>
<p>“ &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;. Quiero que sepan que, aunque haya aparentado seguridad en cuanto he dicho, la realidad es que tengo dudas sobre muchas de mis argumentaciones. Como les dije al principio, este discurso no es más que una reflexión en voz alta sobre un tema tan importante e interesante, y del que queda tanto por saber, como es el del nombre de El Puerto de Santa María.”<br />
Yo no aprecio dudas en las argumentaciones, detecto que pretende sentar cátedra, que &#8220;afirma categóricamente&#8221;, en infinidad de citas y opiniones; la humildad de los últimos renglones contradice la rotundidad magistral que se aprecia a todo lo largo del texto. Por otro lado, ¿ del nombre del Puerto de Santa María, queda tanto por saber &#8230;&#8230;. ?, ¿&#8230;. del utilizado de forma continuada durante siglos y hasta finales de los ochenta &#8230;&#8230;?. Por mi madre, que no lo entiendo.<br />
Citemos de nuevo unos cuantos de esos nombres propios unidos por la preposición “de” (cuya lista se haría interminable) que admiten la anteposición de “el” dentro de contexto, pero en los qué, sin excepción alguna, ese “el” no forma parte integrante del nombre:</p>
<p>Banco de Andalucía.<br />
Castillo de San Marcos.<br />
Barrio de la Macarena,.<br />
Palacio de la Zarzuela.<br />
Casa de la Moneda.<br />
Plaza de Isaac Peral.<br />
Plaza de la Iglesia.<br />
Plaza del Castillo.<br />
Palacio del Congreso.<br />
Cámara de Diputados.<br />
Patio de los Leones.<br />
Picos de Europa.<br />
Conde de Osborne.<br />
PUERTO DE SANTA MARÍA.<br />
Línea de la Concepción.<br />
Camino del Águila.<br />
Hijuela del Tío Prieto.<br />
Camino de los Enamorados.<br />
Plaza de la Noria.<br />
Plaza de Colón.<br />
Plaza de los Caídos. etc., etc., etc.</p>
<p>A partir de mañana, por la incuestionable opinión de los doctos (a los qué yo, sólo para este asunto, llamo, cariñosamente:  “ CEPORROS ATREVIDOS”) cambiemos todos los nombres citados arriba y escribamos los rótulos de esos lugares, a partir de mañana, “DEBIDAMENTE”:<br />
“La Plaza del Castillo”, “La Parroquia de San Marcos”, “El Palacio del Congreso”; y escribamos, sin dudarlo: “Ayer, el Estado le hizo un préstamo a El Banco de Andalucía”; “Mira Antonio, de El Camino de los Enamorados no quiero ni oír hablar”, ¡ Vamos ya, hombre !; la ilustración no necesariamente nos hace maestros de todo. Yo nunca me atrevería a enseñar fontanería, mucho menos utilizando argumentos relacionados con  la metalurgia del hierro. Sería un timo.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Eloy Fernández Lobo</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-748</link>
		<dc:creator>Eloy Fernández Lobo</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 13:56:46 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-748</guid>
		<description>&quot;Portuense de Cuarta Generación&quot; escribió:

“El Gran Puerto de Santa María”. Recuperado el artículo determinado, e incorporado ya el apócope del adjetivo ‘grande’, en este caso ‘Gran’, para un poco más abajo poner un ejemplo comparativo, pero en cierto modo contradictorio, que apoya lo que sostengo en mi comentario anterior:

Dice Portuense de Cuarta Generación: &quot;Ejemplo: Gran Maestre de San Juan&quot;, ¿Por qué no, &quot;El Gran Maestre de San Juan&quot;?. No obstante no está en mi ánimo entrar en debates que nunca, antes de los ochenta y tantos, se dieron sobre el nombre de nuestra Ciudad (Puerto de Santa María) me remito a los archivos citados en mi comentario anterior; tengo sesenta y seis años, se de lo qué estoy hablando, es mi propia vida y son los hechos del pasado; el Puerto tenía un nombre que fue cambiado, de forma torticera, por opinión de una o dos personas, sin propuesta, sin debate, y con desprecio absoluto, al tan cacareado, derecho del pueblo. 

A mi querido amigo Luís Suárez también le traiciona su pasado (por edad, el mismo que tuve yo) cuando dice arriba: .................. &quot;El Puerto, aun desde antes de conformarse como Puerto de Santa María, es lugar de destino en la universalidad conocida&quot;.............. Yo sólo a esto me refiero, es lo qué expongo en mi primer comentario; en materia de historia me remito al uso continuado en los pasados siglos, muchísimos años sin interrupción: &quot;Puerto de Santa María&quot;, con la incorporación coloquial, dentro de contexto, como se hacía y se hace, allí dónde la gramática y el uso lo permite, del artículo determinado &quot;el&quot;; ese ha sido el uso, esa es la Historia (con mayúscula), esa es mi postura, no entro en análisis sutiles de un momento o momentos concretos del pasado, no entro en lo que pudo haber sido y no fue.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;Portuense de Cuarta Generación&#8221; escribió:</p>
<p>“El Gran Puerto de Santa María”. Recuperado el artículo determinado, e incorporado ya el apócope del adjetivo ‘grande’, en este caso ‘Gran’, para un poco más abajo poner un ejemplo comparativo, pero en cierto modo contradictorio, que apoya lo que sostengo en mi comentario anterior:</p>
<p>Dice Portuense de Cuarta Generación: &#8220;Ejemplo: Gran Maestre de San Juan&#8221;, ¿Por qué no, &#8220;El Gran Maestre de San Juan&#8221;?. No obstante no está en mi ánimo entrar en debates que nunca, antes de los ochenta y tantos, se dieron sobre el nombre de nuestra Ciudad (Puerto de Santa María) me remito a los archivos citados en mi comentario anterior; tengo sesenta y seis años, se de lo qué estoy hablando, es mi propia vida y son los hechos del pasado; el Puerto tenía un nombre que fue cambiado, de forma torticera, por opinión de una o dos personas, sin propuesta, sin debate, y con desprecio absoluto, al tan cacareado, derecho del pueblo. </p>
<p>A mi querido amigo Luís Suárez también le traiciona su pasado (por edad, el mismo que tuve yo) cuando dice arriba: &#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; &#8220;El Puerto, aun desde antes de conformarse como Puerto de Santa María, es lugar de destino en la universalidad conocida&#8221;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.. Yo sólo a esto me refiero, es lo qué expongo en mi primer comentario; en materia de historia me remito al uso continuado en los pasados siglos, muchísimos años sin interrupción: &#8220;Puerto de Santa María&#8221;, con la incorporación coloquial, dentro de contexto, como se hacía y se hace, allí dónde la gramática y el uso lo permite, del artículo determinado &#8220;el&#8221;; ese ha sido el uso, esa es la Historia (con mayúscula), esa es mi postura, no entro en análisis sutiles de un momento o momentos concretos del pasado, no entro en lo que pudo haber sido y no fue.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Redacción</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-747</link>
		<dc:creator>Redacción</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 13:10:44 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-747</guid>
		<description>Interesante el debate planteado: El Puerto con o sin el artículo, a pesar de que fuera formalmente aprobado con &lt;i&gt;El&lt;/i&gt; por la Corporación Municipal en su día. La historia, los usos, la política, la lingüística, podrán darnos luz y mientras podemos enriquecer dicho debate, siguiendo las indicaciones de Suárez, con el &#039;Discurso de Ingreso en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia de El Puerto de Santa María de Iltmo. Sr. D. Javier Maldonado Rosso&#039; con el título &#039;Sobre el nombre de El Puerto de Santa María&#039;, publicado en el número 4 de &#039;Pliegos de la Academia&#039;, 2ª época, del año 2003. Mientras solicitamos permiso a su autor para reproducirlo íntegramente, en el que hace referencia a su predilección por el tema en cuestión, con referencias históricas,  geográficas, lingüísticas, de uso o literarias de conocidos autores, empezando con las cantigas del rey Sabio o la propia Carta Puebla, nos permitimos transcribir sus conclusiones sobre el particular, en el resumen a modo de conclusión que hace en el dicho discurso:

&quot;-- Que las variantes &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt; surgieron simultáneamente en los años fundacionales de la villa, aunque el empleo de ésta última se extendió posteriormente.
-- Que esta dualidad nominal es resultado de las posibilidades y las limitaciones del lenguaje y del idioma, según su estadio de evolución, y, sobre todo, de las dificultades que se nos presentan para denominar los objetos reales y los del conocimiento y para diferenciar los nombres comunes y propios.
-- Que entre &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt; no hay diferencia de significados, pero puede haber matices significativos_ parece que el artículo le confiere alnombre de la ciudad mayor carga expresiva.
-- Que la posibilidad de optar entre la presencia o la ausencia del artículo en el nombre de la ciudad, según las funciones del lenguaje, debe ser considerada positivamente. No se trata de una disyuntiva sino de una alternativa. La alternancia del artículo en el nombre de la ciudad es un patrimonio lingüistico que permite ampliar nuestra capacidad comunicativa.
-- Que la forma &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; pasó de ser una descripción definida para referirse a la villa a convertirse en su nombre propio y que esto fue así por tratarse de la variante más empleada históricamente para ello, pese a ir contra la posterior tendencia del habla a suprimir el artículo delante de nombres de localidades.
-- Que la forma &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt;, a la que no sabemos cuando le creciereon las mayúsculas, es la causante de la ulterior predilección por la variante &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; y su consiguiente transcategorización en el nombre propio de la ciudad porque hay una relación lógica entre &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt;, y viceversa, que no se da entre &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt;, ni a la inversa. Dicho de otra manera: que, independientemente de su procedencia, la forma &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; da lugar por analogía a la preferencia de los hablantes por el empleo de la variante &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; frente a la variante &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt;.
-- Que si no fuese por el uso común de la forma &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; la variante &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; podría haber desaparecido ya o desaparecer en el futuro ante la variante &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt;. De ahí la importancia que le otorgo a la forma &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; en el hecho de que nombre de la ciudad continúe siendo El Puerto de Santa María.

Creo que no hay causas de confusión sobre el nombre de la ciudad, per somos los hablantes quienes tenemos la palabra. Me he atrevido ya a tanto, que me atrevo a hacer tres sugerencias prácticas: 1) que empleemos adecuadamente las tres variantes de que disponemos para llamar a nuestra ciudad; 2) que continuemos hablando como lo hacemos. Sabemos cuándo podemos contraer el artículo del nombre de la ciudad ante las preposiciones &lt;i&gt;a&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;de&lt;/i&gt;, que es la mayor parte de las veces, y cuándo tenemos que pronunciar estos vocablos separadamente, para evitar confusiones a los oyentes; y 3) que escribamos &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; con la inicial del artículo en mayúscula, incluso delante de las preposiciones &lt;i&gt;a&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;de&lt;/i&gt;, porque en la escritura estas contracciones dan lugar a confusiones y tratándose de un nombre propio son incorrectas según las normas ortográficas establecidas por la Real Academia Española.

Una puntualización final: tengamos en consideración que hay otras ciudades llamadas El Puerto en España y el mundo (algunas con tantas similitudes como la portuguesa Oporto, cual señaló Juan-Luis Roche y ha sacado a la luza Manuel Pacheco Albalate en su estudio sobre este ilustrado portuense), que al menos hay una localidad -Port-Sainte-Marie- cuya denominación es prácticamente igual a nuestra variante &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt;, pero me parece que no hay otra ciudad que se llame El Puerto de Santa María.

En cualquier caso, refiriéndonos exclusivamente a nuestro idioma, podría decirse que &lt;i&gt;Puerto de Santa María&lt;/i&gt; es una variante sustituitiva de &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; solo para algunas expresiones emotivas y poéticas; que &lt;i&gt;El Puerto&lt;/i&gt; es una forma coloquial válida únicamente entre hablantes en cuyos dominios cognitivos equivale a &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt;, pues de no ser así se confundiría con instalaciones portuarias; y que la variante &lt;i&gt;El Puerto de Santa María&lt;/i&gt; es la única que se identifica inconfundiblemente y unversalmente con la ciudad de El Puerto de Santa María: por eso es su nombre.

Quiero que sepan que, aunque haya aparentado seguridad en cuanto he dicho, la realidad es que tengo dudas sobre muchas de mis argumentaciones. Como les dije al principio, este discurso no es más que una reflexión en voz alta sobre un tema tan importante e interesante, y del que queda tanto por saber, como es el del nombre de El Puerto de Santa María.&quot;

&lt;b&gt;Javier Maldonado Rosso.&lt;/b&gt; Doctor en Historia.
&lt;i&gt;Jefe del Servicio de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de El Puerto.&lt;/i&gt;

---
   Nos permitimos añadir, para general conocimiento,  la existencia de un pequeño municipio costero en la Isla de Man, de nombre &lt;i&gt;Port Saint Mary.&lt;/i&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Interesante el debate planteado: El Puerto con o sin el artículo, a pesar de que fuera formalmente aprobado con <i>El</i> por la Corporación Municipal en su día. La historia, los usos, la política, la lingüística, podrán darnos luz y mientras podemos enriquecer dicho debate, siguiendo las indicaciones de Suárez, con el &#8216;Discurso de Ingreso en la Academia de Bellas Artes Santa Cecilia de El Puerto de Santa María de Iltmo. Sr. D. Javier Maldonado Rosso&#8217; con el título &#8216;Sobre el nombre de El Puerto de Santa María&#8217;, publicado en el número 4 de &#8216;Pliegos de la Academia&#8217;, 2ª época, del año 2003. Mientras solicitamos permiso a su autor para reproducirlo íntegramente, en el que hace referencia a su predilección por el tema en cuestión, con referencias históricas,  geográficas, lingüísticas, de uso o literarias de conocidos autores, empezando con las cantigas del rey Sabio o la propia Carta Puebla, nos permitimos transcribir sus conclusiones sobre el particular, en el resumen a modo de conclusión que hace en el dicho discurso:</p>
<p>&#8220;&#8211; Que las variantes <i>El Puerto de Santa María</i> y <i>Puerto de Santa María</i> surgieron simultáneamente en los años fundacionales de la villa, aunque el empleo de ésta última se extendió posteriormente.<br />
&#8211; Que esta dualidad nominal es resultado de las posibilidades y las limitaciones del lenguaje y del idioma, según su estadio de evolución, y, sobre todo, de las dificultades que se nos presentan para denominar los objetos reales y los del conocimiento y para diferenciar los nombres comunes y propios.<br />
&#8211; Que entre <i>El Puerto de Santa María</i> y <i>Puerto de Santa María</i> no hay diferencia de significados, pero puede haber matices significativos_ parece que el artículo le confiere alnombre de la ciudad mayor carga expresiva.<br />
&#8211; Que la posibilidad de optar entre la presencia o la ausencia del artículo en el nombre de la ciudad, según las funciones del lenguaje, debe ser considerada positivamente. No se trata de una disyuntiva sino de una alternativa. La alternancia del artículo en el nombre de la ciudad es un patrimonio lingüistico que permite ampliar nuestra capacidad comunicativa.<br />
&#8211; Que la forma <i>El Puerto de Santa María</i> pasó de ser una descripción definida para referirse a la villa a convertirse en su nombre propio y que esto fue así por tratarse de la variante más empleada históricamente para ello, pese a ir contra la posterior tendencia del habla a suprimir el artículo delante de nombres de localidades.<br />
&#8211; Que la forma <i>El Puerto</i>, a la que no sabemos cuando le creciereon las mayúsculas, es la causante de la ulterior predilección por la variante <i>El Puerto de Santa María</i> y su consiguiente transcategorización en el nombre propio de la ciudad porque hay una relación lógica entre <i>El Puerto</i> y <i>El Puerto de Santa María</i>, y viceversa, que no se da entre <i>El Puerto</i> y <i>Puerto de Santa María</i>, ni a la inversa. Dicho de otra manera: que, independientemente de su procedencia, la forma <i>El Puerto</i> da lugar por analogía a la preferencia de los hablantes por el empleo de la variante <i>El Puerto de Santa María</i> frente a la variante <i>Puerto de Santa María</i>.<br />
&#8211; Que si no fuese por el uso común de la forma <i>El Puerto</i> la variante <i>El Puerto de Santa María</i> podría haber desaparecido ya o desaparecer en el futuro ante la variante <i>Puerto de Santa María</i>. De ahí la importancia que le otorgo a la forma <i>El Puerto</i> en el hecho de que nombre de la ciudad continúe siendo El Puerto de Santa María.</p>
<p>Creo que no hay causas de confusión sobre el nombre de la ciudad, per somos los hablantes quienes tenemos la palabra. Me he atrevido ya a tanto, que me atrevo a hacer tres sugerencias prácticas: 1) que empleemos adecuadamente las tres variantes de que disponemos para llamar a nuestra ciudad; 2) que continuemos hablando como lo hacemos. Sabemos cuándo podemos contraer el artículo del nombre de la ciudad ante las preposiciones <i>a</i> y <i>de</i>, que es la mayor parte de las veces, y cuándo tenemos que pronunciar estos vocablos separadamente, para evitar confusiones a los oyentes; y 3) que escribamos <i>El Puerto de Santa María</i> y <i>El Puerto</i> con la inicial del artículo en mayúscula, incluso delante de las preposiciones <i>a</i> y <i>de</i>, porque en la escritura estas contracciones dan lugar a confusiones y tratándose de un nombre propio son incorrectas según las normas ortográficas establecidas por la Real Academia Española.</p>
<p>Una puntualización final: tengamos en consideración que hay otras ciudades llamadas El Puerto en España y el mundo (algunas con tantas similitudes como la portuguesa Oporto, cual señaló Juan-Luis Roche y ha sacado a la luza Manuel Pacheco Albalate en su estudio sobre este ilustrado portuense), que al menos hay una localidad -Port-Sainte-Marie- cuya denominación es prácticamente igual a nuestra variante <i>Puerto de Santa María</i>, pero me parece que no hay otra ciudad que se llame El Puerto de Santa María.</p>
<p>En cualquier caso, refiriéndonos exclusivamente a nuestro idioma, podría decirse que <i>Puerto de Santa María</i> es una variante sustituitiva de <i>El Puerto de Santa María</i> solo para algunas expresiones emotivas y poéticas; que <i>El Puerto</i> es una forma coloquial válida únicamente entre hablantes en cuyos dominios cognitivos equivale a <i>El Puerto de Santa María</i>, pues de no ser así se confundiría con instalaciones portuarias; y que la variante <i>El Puerto de Santa María</i> es la única que se identifica inconfundiblemente y unversalmente con la ciudad de El Puerto de Santa María: por eso es su nombre.</p>
<p>Quiero que sepan que, aunque haya aparentado seguridad en cuanto he dicho, la realidad es que tengo dudas sobre muchas de mis argumentaciones. Como les dije al principio, este discurso no es más que una reflexión en voz alta sobre un tema tan importante e interesante, y del que queda tanto por saber, como es el del nombre de El Puerto de Santa María.&#8221;</p>
<p><b>Javier Maldonado Rosso.</b> Doctor en Historia.<br />
<i>Jefe del Servicio de Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de El Puerto.</i></p>
<p>&#8212;<br />
   Nos permitimos añadir, para general conocimiento,  la existencia de un pequeño municipio costero en la Isla de Man, de nombre <i>Port Saint Mary.</i></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Portuense de Cuarta Generación</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-742</link>
		<dc:creator>Portuense de Cuarta Generación</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 11:04:04 +0000</pubDate>
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		<description>Yo creía, después de leer tantos recursos de célebres historiadores del periodo alfonsí: Manuel Jiménez González, el Prof. Franco, Hipolito Sancho, etc... que no solo se puede y debe utilizar el recuperado artículo &#039;El&#039; agregado al topónimo, sino que, además se podría añadir el apócope del adjetivo &#039;grande&#039;, en este caso &#039;Gran&#039; a la ciudad quedando como &#039;El Gran Puerto de Santa María&#039;. Y es que Grande, según el DRAE es, en su segunda acepción:  adj. Principal o primero en una jerarquía. Ejemplo: &lt;i&gt;Gran Maestre de San Juan&lt;/i&gt; por lo que El Puerto sería, de forma análoga, el primer puerto, con el tiempo, El Puerto...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo creía, después de leer tantos recursos de célebres historiadores del periodo alfonsí: Manuel Jiménez González, el Prof. Franco, Hipolito Sancho, etc&#8230; que no solo se puede y debe utilizar el recuperado artículo &#8216;El&#8217; agregado al topónimo, sino que, además se podría añadir el apócope del adjetivo &#8216;grande&#8217;, en este caso &#8216;Gran&#8217; a la ciudad quedando como &#8216;El Gran Puerto de Santa María&#8217;. Y es que Grande, según el DRAE es, en su segunda acepción:  adj. Principal o primero en una jerarquía. Ejemplo: <i>Gran Maestre de San Juan</i> por lo que El Puerto sería, de forma análoga, el primer puerto, con el tiempo, El Puerto&#8230;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: LSA</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-740</link>
		<dc:creator>LSA</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 08:13:18 +0000</pubDate>
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		<description>Querido Eloy, sobre el espinoso asunto de Puerto o El Puerto, te recomiendo la lectura del discurso de ingreso de Javier Maldonado en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, publicado en &quot;Cuadernos de la Academia&quot;. Es verdaderamente ejemplar.
Gracias por los recuerdos de mi padre.
Un abrazo, Luis</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Querido Eloy, sobre el espinoso asunto de Puerto o El Puerto, te recomiendo la lectura del discurso de ingreso de Javier Maldonado en la Academia de Bellas Artes de Santa Cecilia, publicado en &#8220;Cuadernos de la Academia&#8221;. Es verdaderamente ejemplar.<br />
Gracias por los recuerdos de mi padre.<br />
Un abrazo, Luis</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Eloy Fernández Lobo</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-739</link>
		<dc:creator>Eloy Fernández Lobo</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 04:10:11 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-739</guid>
		<description>Estimado Luís:

Me ha encantado el contenido de tu conferencia, gracias por habernos deleitado, como siempre, a aquellos qué tenemos el privilegio de oír o leer tus doctas y amenas aportaciones a nuestra limitada cultura. Me siento del Puerto, soy porteño o portuense hasta las trancas, nacido en la calle Zarza; mi abuelo materno ya andaba por estos lares, y mi padre, después de una larga estancia en Cádiz, terminó recalando en el Puerto, junto a su madre y algunos de sus hermanos (familia de chacineros procedentes de Cumbres Mayores – Huelva) que ya se habían establecido aquí. Me honra poder decir, que a mi padre, además de una sana amistad, le unía con tu padre el mutuo aprecio y respeto, su relación abogado / cliente y un lazo gremial de fondo: &quot;Ultramarinos Vda. de Suárez&quot; / &quot;Ultramarinos Eloy Fernández Moro&quot;. Cuantas veces, de niño, observé a tu padre, tras su mesa de despacho, mientras se tomaba, ceremonialmente, el café con leche de las cinco, mojando sus galletas &quot;María&quot; mientras opinaba, o rastreaba leyes y jurisprudencia, sobre el tema de consulta que mi padre le llevaba (Benditos recuerdos).

No es sólo para felicitarte, ni es la nostalgia, lo qué me ha impulsado a intervenir con este largo, largo comentario a tu pregunta ¿Portuenses?, sus orígenes y su historia, es para tratar de llevar tu formado y bien documentado conocimiento de nuestro “ser portuenses” a mi terreno, es para recavar tu docto apoyo en una causa que casi he dado por perdida.

Yo también tengo una pregunta que nadie me contesta, tengo una opinión,  formada y documentada, sobre un asunto no trivial, del qué todos los porteños (del Puerto),  se evaden o al qué se oponen; tema en el qué casi el 100 % de los ciudadanos de mi Puerto, de tu Puerto amigo Luís, en edad de opinar, se identifica con el cambio impuesto por los qué yo, cariñosamente, llamo: ”CEPORROS ATREVIDOS”,  personas a las qué la inmensa mayoría de nuestra población les otorga, inmerecidamente y por complejo, unos conocimientos, autoridad y cultura, superior a la de todos los eruditos relacionados con este Puerto nuestro, habidos desde Alfonso X el Sabio hasta nuestros días.

La pregunta que formulo (sobre la qué yo no tengo duda alguna) es: ¿Cuál es el nombre de nuestra Ciudad, desde los orígenes cristianos hasta los pasados ochenta?.

Según Hipólito Sancho, en su “Historia del Puerto de Santa María”: ...........”Los castellanos acaso por una sugerencia de la denominación de la villa – Alcanter amaria, puente del faro – trocárosle el nombre de Alcanate  por el de la Madre de Dios” ...........”riñas entre muslines y cristianos cada vez que éstos nombraran el lugar Santa María del Puerto (Sta. Mª  do Porto). ....... “Conquistado Alcanate y convertido esta vez definitivamente en Sta. María del Puerto o Puerto de Santa María, que de entrambas maneras desde los primeros años de la incorporación hasta los albores del 500 se le encuentra designado”.

Tú y yo crecimos en una Ciudad, ésta, la nuestra, llamada Puerto de Santa María, así lo escribíamos, así se imprimía, así figuraba en absolutamente todos los documentos y sellos oficiales, los piés de imprenta, las etiquetas de los vinos, los carteles de feria, en el Ayuntamiento, en el Registro Civil, en los eclesiásticos, en el de la Propiedad, en los Juzgados, en la Policía, en la Notaría, en los membretes de los profesionales, de los comerciantes, técnicos, abogados, etc., etc.; así figuró, millones y millones de veces, durante cientos de años – ESA ES LA HISTORIA / ESO ES HISTORIA. ¿Cómo puede alguien, creyéndose o autodefiniéndose “historiador”, ignorar la historia?, ¿Cómo se pueden soslayar, en nombre de la historia, los datos, los hechos y las estadísticas?. No es cuestión de opinión, lo dice la historia, el nombre de nuestra Ciudad es “Puerto de Santa María”.

Un buen día, allá por los ochenta y tantos, estando de Alcalde Gómez Ojeda (creo), alguien, desde la Administración Central, pidió oficialmente al Ayuntamiento del Puerto que facilitara el nombre de la Ciudad y ahí surgió el lío: Los ¿paracaidistas de alguna subdivisión? no sabían siquiera dónde vivían, ignoraban el nombre de la Ciudad, ¿Lo habrían escrito alguna vez?, así qué, tuvieron que hacer averiguaciones, preguntaron a los “CEPORROS ATREVIDOS” ¿otros paracaidistas?, éstos, más atrevidos que los anteriores paracaidistas, pensaron, para obrar con rigor, que debían de emitir un “docto” y “bien cimentado” pronunciamiento, o investigarlo. Uno de estos ¿paracaidistas? tuvo que preguntarse, buscar en sus adentros, en sus orígenes personales, en su incultura, en su falta de formación básica, en su desconocimiento de la gramática española, recurrió “al pueblo” como argumento o excusa, y proclamó, con una osadía sin límites:

 “Se dice el Puerto, pero además, como las mayúsculas no se leen, yo, modestamente, opino que hay que escribir ese “el” con mayúscula: El Puerto ........... de Santa María”, y si va precedido de “a” o “de”, no debe contraerse con “El”, o sea, se limpió los esfínteres traseros (Como diría D. Fernando Gago) con Antonio de Nebrija y su gramática, a pesar de que ésta seguía siendo válida en el momento en qué, el paracaidista emitió su dictamen. Lo emitió “Modestamente”, o sea en la forma en qué lo hubiese hecho el General Modesto Guilloto, este paracaidista reinventó la gramática española.

Otro ¿paracaidista?, en su inseguridad cultural en cuanto al nombre de la Ciudad, al ser consultado como autoridad capaz y obligada a esclarecer o revelar lo ignoto, llegó a tener la osadía, sin formación filológica para ello, de interpretar el lenguaje de Alfonso X El Sabio y sus intenciones, en cuanto al nombre que pretendió dar al Puerto al otorgarle la Carta Puebla, y de extraer, osadamente también, conclusiones contrarias a todos los historiadores y eruditos habidos en siglos, eruditos que se habían pronunciado, inequívocamente, al citar en sus obras y estudios el nombre de esta Ciudad;  entre los más recientes, el nombrado Hipólito Sancho Mayi, José Luís Tejada, Rafael Alberti, Enrique Bartolomé López Somoza, D. Manuel Martínez Alfonso y tantos otros.

Yo remito a los “CEPORROS ATREVIDOS” a la historia, a los hechos y a su testadurez;   a los datos, que lean y se documenten, para que no elucubren ni hagan cábalas, para que opinen con conocimiento de causa. No obstante, me voy a permitir darles, a modo de añadido, algunos ejemplos vivos del uso y de las razones por las qué, durante cientos de años en el pasado y hoy día, en español, a los topónimos y otros nombres propios compuestos, unidos por la preposición propia “de”, cuya primera palabra sea un sustantivo común, suele anteponérseles, en el uso coloquial, en la conversación y en la prosa continua, los artículos determinados “el” o “la”; según el género; escribiéndose o pronunciándose  siempre “el” contraído, si va precedido por las preposiciones propias  “a” o “de”. Hemos de decir también, que si la segunda palabra del compuesto es un nombre común masculino, la preposición propia “de” se contraerá con el artículo determinado “el”. Citemos unos cuantos de esos nombres, cuya lista se haría interminable:

Banco de Andalucía, Castillo de San Marcos, Barrio de la Macarena, Palacio de la Zarzuela, Casa de la Moneda, Plaza de Isaac Peral, Plaza de la Iglesia, Plaza del Castillo, Palacio del Congreso, Cerro de los Leones, Picos de Europa, Conde de Osborne. PUERTO DE SANTA MARÍA. Línea de la Concepción. Camino del Águila, Hijuela del Tío Prieto, Camino de los Enamorados, Plaza de la Noria, Plaza de Colón, Plaza de los Caídos, etc., etc., etc.

Todos ellos, sin excepción, se prestan a incorporarles, según contexto “el” o “la”, pero ese “el” cuando se preste a su incorporación, en el lenguaje escrito, no irá nunca con mayúscula, por no formar parte del nombre propio, a menos que sea a principio de párrafo, o después de punto.

Ejemplos: La Hijuela del Tío Prieto está cerca de la costa, en la Hijuela del Tío Prieto hay baches. Pregunta: “¿Cómo se llama esta carretera?”, respuesta: “Hijuela del Tío Prieto”. Este es el Castillo de S. Marcos, del Castillo de S. Marcos se cuentan muchas leyendas, voy al Castillo de S. Marcos, ¿cómo se llama el castillo?: Castillo de S. Marcos. Eso mismo ocurre con el nombre de nuestra Ciudad, se llama: Puerto de Sta. María, y decimos y podemos escribir: Vivo en el Puerto de Santa María. El Puerto (de Sta. María) tiene sitios muy bonitos; estos mariscos son del Puerto de .........; cuando vengas al Puerto de ........ no te olvides el bañador, y parafraseando a J.L. Tejada: “en el puerto del Puerto”. El Conde de Osborne firma con su nombre completo, y debajo pone su título: “Conde de Osborne”, pero decimos: Esto es del Conde; ese es el Conde de Osborne; voy a ver al Conde. El Conde es una persona muy seria. Como es lógico, resultaría mal sonante y gramaticalmente incorrecto anteponer el artículo determinado a estos nombres, cuando estemos usando un adjetivo posesivo o un pronombre demostrativo: Mi el Puerto de Santa María, tu el Puerto, nuestro el Puerto, este el Puerto de Santa María nuestro, etc., etc, 

Este tipo de nombre propio admite la anteposición del artículo determinado, por similitud con el caso posesivo, tienen la misma estructura, sólo qué, en el caso del posesivo real la última palabra es siempre un nombre propio (el poseedor); ejemplos: La casa de Pedro; el coche de Juan – al / del coche de Juan. El caso posesivo / genitivo en español, se construye con el artículo determinado (masculino / femenino) “el /l” seguido del sustantivo de lo poseido, a continuación, la preposición propia “de” y finalmente, el nombre del poseedor. Hay topónimos como “Puerto de Santa María”, en los qué la parte que sigue a la preposición “de” es un nombre propio (aquí compuesto) pero no es el poseedor de nada; el accidente geográfico que es el puerto, fue puesto bajo la advocación de Santa María (Virgen), así se construyen este tipo de nombres propios, ya sea conociendo al santo por el lugar o viceversa: Santo Domingo de la Calzada / Cerro de San Andrés  ----- Santa María del Puerto / Puerto de Santa María.

Por último y para acabar, los topónimos u otros nombres propios unidos por “de”, cuya primera palabra no sea un sustantivo común no admiten la anteposición de “el / la”; ejemplo: Jerez de la Frontera / Santo Domingo de la Calzada / Santa María del Puerto. Por el contrario, a todos los topónimos compuestos, que lleven como primera palabra el sustantivo común, correspondiente a accidentes geográficos, se les puede anteponer el artículo determinado, aunque no vayan unidos por la preposición “de”; ejemplos: Islas Canarias / Montes Pirineos /  Cordillera Cantábrica / Meseta Central; en las Islas Canarias; ¿en qué islas?: En las Canarias; la Cordillera Penibética, etc.

Aunque la presión actual sea tan fuerte, que hasta a ti, amigo Luís, te hayan impuesto la norma de los “CEPORROS ATREVIDOS”, paracaidistas dónde los haya, te pido, y espero de tu buen hacer, te incorpores a esta lucha por recuperar nuestros orígenes, el muy original nombre y nombre original de nuestro Puerto de Santa María.

¡ Que lo veamos !, un fuerte abrazo, Eloy.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimado Luís:</p>
<p>Me ha encantado el contenido de tu conferencia, gracias por habernos deleitado, como siempre, a aquellos qué tenemos el privilegio de oír o leer tus doctas y amenas aportaciones a nuestra limitada cultura. Me siento del Puerto, soy porteño o portuense hasta las trancas, nacido en la calle Zarza; mi abuelo materno ya andaba por estos lares, y mi padre, después de una larga estancia en Cádiz, terminó recalando en el Puerto, junto a su madre y algunos de sus hermanos (familia de chacineros procedentes de Cumbres Mayores – Huelva) que ya se habían establecido aquí. Me honra poder decir, que a mi padre, además de una sana amistad, le unía con tu padre el mutuo aprecio y respeto, su relación abogado / cliente y un lazo gremial de fondo: &#8220;Ultramarinos Vda. de Suárez&#8221; / &#8220;Ultramarinos Eloy Fernández Moro&#8221;. Cuantas veces, de niño, observé a tu padre, tras su mesa de despacho, mientras se tomaba, ceremonialmente, el café con leche de las cinco, mojando sus galletas &#8220;María&#8221; mientras opinaba, o rastreaba leyes y jurisprudencia, sobre el tema de consulta que mi padre le llevaba (Benditos recuerdos).</p>
<p>No es sólo para felicitarte, ni es la nostalgia, lo qué me ha impulsado a intervenir con este largo, largo comentario a tu pregunta ¿Portuenses?, sus orígenes y su historia, es para tratar de llevar tu formado y bien documentado conocimiento de nuestro “ser portuenses” a mi terreno, es para recavar tu docto apoyo en una causa que casi he dado por perdida.</p>
<p>Yo también tengo una pregunta que nadie me contesta, tengo una opinión,  formada y documentada, sobre un asunto no trivial, del qué todos los porteños (del Puerto),  se evaden o al qué se oponen; tema en el qué casi el 100 % de los ciudadanos de mi Puerto, de tu Puerto amigo Luís, en edad de opinar, se identifica con el cambio impuesto por los qué yo, cariñosamente, llamo: ”CEPORROS ATREVIDOS”,  personas a las qué la inmensa mayoría de nuestra población les otorga, inmerecidamente y por complejo, unos conocimientos, autoridad y cultura, superior a la de todos los eruditos relacionados con este Puerto nuestro, habidos desde Alfonso X el Sabio hasta nuestros días.</p>
<p>La pregunta que formulo (sobre la qué yo no tengo duda alguna) es: ¿Cuál es el nombre de nuestra Ciudad, desde los orígenes cristianos hasta los pasados ochenta?.</p>
<p>Según Hipólito Sancho, en su “Historia del Puerto de Santa María”: &#8230;&#8230;&#8230;..”Los castellanos acaso por una sugerencia de la denominación de la villa – Alcanter amaria, puente del faro – trocárosle el nombre de Alcanate  por el de la Madre de Dios” &#8230;&#8230;&#8230;..”riñas entre muslines y cristianos cada vez que éstos nombraran el lugar Santa María del Puerto (Sta. Mª  do Porto). &#8230;&#8230;. “Conquistado Alcanate y convertido esta vez definitivamente en Sta. María del Puerto o Puerto de Santa María, que de entrambas maneras desde los primeros años de la incorporación hasta los albores del 500 se le encuentra designado”.</p>
<p>Tú y yo crecimos en una Ciudad, ésta, la nuestra, llamada Puerto de Santa María, así lo escribíamos, así se imprimía, así figuraba en absolutamente todos los documentos y sellos oficiales, los piés de imprenta, las etiquetas de los vinos, los carteles de feria, en el Ayuntamiento, en el Registro Civil, en los eclesiásticos, en el de la Propiedad, en los Juzgados, en la Policía, en la Notaría, en los membretes de los profesionales, de los comerciantes, técnicos, abogados, etc., etc.; así figuró, millones y millones de veces, durante cientos de años – ESA ES LA HISTORIA / ESO ES HISTORIA. ¿Cómo puede alguien, creyéndose o autodefiniéndose “historiador”, ignorar la historia?, ¿Cómo se pueden soslayar, en nombre de la historia, los datos, los hechos y las estadísticas?. No es cuestión de opinión, lo dice la historia, el nombre de nuestra Ciudad es “Puerto de Santa María”.</p>
<p>Un buen día, allá por los ochenta y tantos, estando de Alcalde Gómez Ojeda (creo), alguien, desde la Administración Central, pidió oficialmente al Ayuntamiento del Puerto que facilitara el nombre de la Ciudad y ahí surgió el lío: Los ¿paracaidistas de alguna subdivisión? no sabían siquiera dónde vivían, ignoraban el nombre de la Ciudad, ¿Lo habrían escrito alguna vez?, así qué, tuvieron que hacer averiguaciones, preguntaron a los “CEPORROS ATREVIDOS” ¿otros paracaidistas?, éstos, más atrevidos que los anteriores paracaidistas, pensaron, para obrar con rigor, que debían de emitir un “docto” y “bien cimentado” pronunciamiento, o investigarlo. Uno de estos ¿paracaidistas? tuvo que preguntarse, buscar en sus adentros, en sus orígenes personales, en su incultura, en su falta de formación básica, en su desconocimiento de la gramática española, recurrió “al pueblo” como argumento o excusa, y proclamó, con una osadía sin límites:</p>
<p> “Se dice el Puerto, pero además, como las mayúsculas no se leen, yo, modestamente, opino que hay que escribir ese “el” con mayúscula: El Puerto &#8230;&#8230;&#8230;.. de Santa María”, y si va precedido de “a” o “de”, no debe contraerse con “El”, o sea, se limpió los esfínteres traseros (Como diría D. Fernando Gago) con Antonio de Nebrija y su gramática, a pesar de que ésta seguía siendo válida en el momento en qué, el paracaidista emitió su dictamen. Lo emitió “Modestamente”, o sea en la forma en qué lo hubiese hecho el General Modesto Guilloto, este paracaidista reinventó la gramática española.</p>
<p>Otro ¿paracaidista?, en su inseguridad cultural en cuanto al nombre de la Ciudad, al ser consultado como autoridad capaz y obligada a esclarecer o revelar lo ignoto, llegó a tener la osadía, sin formación filológica para ello, de interpretar el lenguaje de Alfonso X El Sabio y sus intenciones, en cuanto al nombre que pretendió dar al Puerto al otorgarle la Carta Puebla, y de extraer, osadamente también, conclusiones contrarias a todos los historiadores y eruditos habidos en siglos, eruditos que se habían pronunciado, inequívocamente, al citar en sus obras y estudios el nombre de esta Ciudad;  entre los más recientes, el nombrado Hipólito Sancho Mayi, José Luís Tejada, Rafael Alberti, Enrique Bartolomé López Somoza, D. Manuel Martínez Alfonso y tantos otros.</p>
<p>Yo remito a los “CEPORROS ATREVIDOS” a la historia, a los hechos y a su testadurez;   a los datos, que lean y se documenten, para que no elucubren ni hagan cábalas, para que opinen con conocimiento de causa. No obstante, me voy a permitir darles, a modo de añadido, algunos ejemplos vivos del uso y de las razones por las qué, durante cientos de años en el pasado y hoy día, en español, a los topónimos y otros nombres propios compuestos, unidos por la preposición propia “de”, cuya primera palabra sea un sustantivo común, suele anteponérseles, en el uso coloquial, en la conversación y en la prosa continua, los artículos determinados “el” o “la”; según el género; escribiéndose o pronunciándose  siempre “el” contraído, si va precedido por las preposiciones propias  “a” o “de”. Hemos de decir también, que si la segunda palabra del compuesto es un nombre común masculino, la preposición propia “de” se contraerá con el artículo determinado “el”. Citemos unos cuantos de esos nombres, cuya lista se haría interminable:</p>
<p>Banco de Andalucía, Castillo de San Marcos, Barrio de la Macarena, Palacio de la Zarzuela, Casa de la Moneda, Plaza de Isaac Peral, Plaza de la Iglesia, Plaza del Castillo, Palacio del Congreso, Cerro de los Leones, Picos de Europa, Conde de Osborne. PUERTO DE SANTA MARÍA. Línea de la Concepción. Camino del Águila, Hijuela del Tío Prieto, Camino de los Enamorados, Plaza de la Noria, Plaza de Colón, Plaza de los Caídos, etc., etc., etc.</p>
<p>Todos ellos, sin excepción, se prestan a incorporarles, según contexto “el” o “la”, pero ese “el” cuando se preste a su incorporación, en el lenguaje escrito, no irá nunca con mayúscula, por no formar parte del nombre propio, a menos que sea a principio de párrafo, o después de punto.</p>
<p>Ejemplos: La Hijuela del Tío Prieto está cerca de la costa, en la Hijuela del Tío Prieto hay baches. Pregunta: “¿Cómo se llama esta carretera?”, respuesta: “Hijuela del Tío Prieto”. Este es el Castillo de S. Marcos, del Castillo de S. Marcos se cuentan muchas leyendas, voy al Castillo de S. Marcos, ¿cómo se llama el castillo?: Castillo de S. Marcos. Eso mismo ocurre con el nombre de nuestra Ciudad, se llama: Puerto de Sta. María, y decimos y podemos escribir: Vivo en el Puerto de Santa María. El Puerto (de Sta. María) tiene sitios muy bonitos; estos mariscos son del Puerto de &#8230;&#8230;&#8230;; cuando vengas al Puerto de &#8230;&#8230;.. no te olvides el bañador, y parafraseando a J.L. Tejada: “en el puerto del Puerto”. El Conde de Osborne firma con su nombre completo, y debajo pone su título: “Conde de Osborne”, pero decimos: Esto es del Conde; ese es el Conde de Osborne; voy a ver al Conde. El Conde es una persona muy seria. Como es lógico, resultaría mal sonante y gramaticalmente incorrecto anteponer el artículo determinado a estos nombres, cuando estemos usando un adjetivo posesivo o un pronombre demostrativo: Mi el Puerto de Santa María, tu el Puerto, nuestro el Puerto, este el Puerto de Santa María nuestro, etc., etc, </p>
<p>Este tipo de nombre propio admite la anteposición del artículo determinado, por similitud con el caso posesivo, tienen la misma estructura, sólo qué, en el caso del posesivo real la última palabra es siempre un nombre propio (el poseedor); ejemplos: La casa de Pedro; el coche de Juan – al / del coche de Juan. El caso posesivo / genitivo en español, se construye con el artículo determinado (masculino / femenino) “el /l” seguido del sustantivo de lo poseido, a continuación, la preposición propia “de” y finalmente, el nombre del poseedor. Hay topónimos como “Puerto de Santa María”, en los qué la parte que sigue a la preposición “de” es un nombre propio (aquí compuesto) pero no es el poseedor de nada; el accidente geográfico que es el puerto, fue puesto bajo la advocación de Santa María (Virgen), así se construyen este tipo de nombres propios, ya sea conociendo al santo por el lugar o viceversa: Santo Domingo de la Calzada / Cerro de San Andrés  &#8212;&#8211; Santa María del Puerto / Puerto de Santa María.</p>
<p>Por último y para acabar, los topónimos u otros nombres propios unidos por “de”, cuya primera palabra no sea un sustantivo común no admiten la anteposición de “el / la”; ejemplo: Jerez de la Frontera / Santo Domingo de la Calzada / Santa María del Puerto. Por el contrario, a todos los topónimos compuestos, que lleven como primera palabra el sustantivo común, correspondiente a accidentes geográficos, se les puede anteponer el artículo determinado, aunque no vayan unidos por la preposición “de”; ejemplos: Islas Canarias / Montes Pirineos /  Cordillera Cantábrica / Meseta Central; en las Islas Canarias; ¿en qué islas?: En las Canarias; la Cordillera Penibética, etc.</p>
<p>Aunque la presión actual sea tan fuerte, que hasta a ti, amigo Luís, te hayan impuesto la norma de los “CEPORROS ATREVIDOS”, paracaidistas dónde los haya, te pido, y espero de tu buen hacer, te incorpores a esta lucha por recuperar nuestros orígenes, el muy original nombre y nombre original de nuestro Puerto de Santa María.</p>
<p>¡ Que lo veamos !, un fuerte abrazo, Eloy.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: MANOLO</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-691</link>
		<dc:creator>MANOLO</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 13:33:44 +0000</pubDate>
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		<description>OÍ A MI PADRE CONTAR UNA OCURRENCIA PORTUENSE. ¿CUAL ES EL AVE DE UN SÓLO ALA?  EL ABE-LARDO GUINDATE.  

AHÇI VA OTRA. ¿CUAL ES EL AVE QUE ENTRA POR DEBAJO DE LA PUERTA? EL AB-C.

DIXIT.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>OÍ A MI PADRE CONTAR UNA OCURRENCIA PORTUENSE. ¿CUAL ES EL AVE DE UN SÓLO ALA?  EL ABE-LARDO GUINDATE.  </p>
<p>AHÇI VA OTRA. ¿CUAL ES EL AVE QUE ENTRA POR DEBAJO DE LA PUERTA? EL AB-C.</p>
<p>DIXIT.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: MANOLO</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-690</link>
		<dc:creator>MANOLO</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 13:29:57 +0000</pubDate>
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		<description>HOY HE LEIDO, POR FIN, LA CONFERENCIA DE LUIS SUAREZ AVILA -POR EL QUE SIENTO ENORME ADMIRACIÓN- SOBRE EL ORÍGEN DE LOS PORTUENSES. MI ABUELO PATERNO NACIÓ EN PONTEVEDRA Y EL MATERNO EN COLADILLA, PROVINCIA DE LEÓN. SOY, PUES, UNA UNIDAD PORTUENSE EN LO UNIVERSAL. 
UN ABRAZO, LUIS.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>HOY HE LEIDO, POR FIN, LA CONFERENCIA DE LUIS SUAREZ AVILA -POR EL QUE SIENTO ENORME ADMIRACIÓN- SOBRE EL ORÍGEN DE LOS PORTUENSES. MI ABUELO PATERNO NACIÓ EN PONTEVEDRA Y EL MATERNO EN COLADILLA, PROVINCIA DE LEÓN. SOY, PUES, UNA UNIDAD PORTUENSE EN LO UNIVERSAL.<br />
UN ABRAZO, LUIS.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: guindate</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-417</link>
		<dc:creator>guindate</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 12 Dec 2008 20:48:12 +0000</pubDate>
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		<description>Yolanda.  soy sobrino nieto de Abelardo González Franco era hijo de Antonio González Felices y de Francisca Franco, la casa paterna estaba en el Egido de San Juan, de mi tio Abelardo me acuerdo como si lo estuviera viendo, amigo de las fiestas y del buen vivir, solia decir cuando salia de copas con los amigos &quot;vamos a quitarle el dobladillo a un billete de cuatro mil reales&quot; o sea a gastarse las mil pesetas, de ahi el apodo del manco cuatro mil reales, era muy amigo del General Queipo de Llano, tenian una tertulia en el Bar de Juan de Dios Sanchez  en una etapa que el General vivio en el Puerto en la calle Cruces, trasladado a Sevilla y siendo Capitan General venia de noche de incognito a visitar a otro amigo entrañable D. Francisco Javier Jimenez, que estaba enfermo, alli se veian  todos los amigos, en los partes de radio sevilla tenia una consigna y ya sabian que en tres o cuatro horas llegaba al Puerto, con Abelardo mantenia correspondencia y como quiera que le gustaban las bromas en el sobre con el membrete de Capitania General de Sevilla escribia de su puño y letra,&quot;aunque la carta no tenga dirección sus señas son bien cabales ¿Quien no conoce en el Puerto al manco cuatro mil reales?, el cartero como sabia como se las gastaba no se atrevia  a entregarle la carta, hasta que por fin la entregó , algún sobre de estos debe tener su único hijo vivo, vecino de Rota y no nacido en la Villa ,que espero nos dure muchos años Pepete González Gutierrez, que aunque le decimos que el no se parece al manco que el que se parecia era su hermano Abelardo cando lo veo me recuerda bastante, aunque no se meta la mano en el chaleco para darnos una monedita de 10 reales que eran como las rubias pero mas grande, he de decir que mis padres le tenian mucho cariño y nosotros tambien, el otro hijo de Abelardo, Manolo un trabajador nato murio joven pero dejo una familia muy querida tambien en Rota al igual que los demas . estos son los González Bernal, tanto de Isabel como de Trini me acuerdo perfectamente, tu abuela era de Puerto Real, alli labro a rentas el Cortijo de la Zarza propiedad del Marques de Villapanes.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yolanda.  soy sobrino nieto de Abelardo González Franco era hijo de Antonio González Felices y de Francisca Franco, la casa paterna estaba en el Egido de San Juan, de mi tio Abelardo me acuerdo como si lo estuviera viendo, amigo de las fiestas y del buen vivir, solia decir cuando salia de copas con los amigos &#8220;vamos a quitarle el dobladillo a un billete de cuatro mil reales&#8221; o sea a gastarse las mil pesetas, de ahi el apodo del manco cuatro mil reales, era muy amigo del General Queipo de Llano, tenian una tertulia en el Bar de Juan de Dios Sanchez  en una etapa que el General vivio en el Puerto en la calle Cruces, trasladado a Sevilla y siendo Capitan General venia de noche de incognito a visitar a otro amigo entrañable D. Francisco Javier Jimenez, que estaba enfermo, alli se veian  todos los amigos, en los partes de radio sevilla tenia una consigna y ya sabian que en tres o cuatro horas llegaba al Puerto, con Abelardo mantenia correspondencia y como quiera que le gustaban las bromas en el sobre con el membrete de Capitania General de Sevilla escribia de su puño y letra,&#8221;aunque la carta no tenga dirección sus señas son bien cabales ¿Quien no conoce en el Puerto al manco cuatro mil reales?, el cartero como sabia como se las gastaba no se atrevia  a entregarle la carta, hasta que por fin la entregó , algún sobre de estos debe tener su único hijo vivo, vecino de Rota y no nacido en la Villa ,que espero nos dure muchos años Pepete González Gutierrez, que aunque le decimos que el no se parece al manco que el que se parecia era su hermano Abelardo cando lo veo me recuerda bastante, aunque no se meta la mano en el chaleco para darnos una monedita de 10 reales que eran como las rubias pero mas grande, he de decir que mis padres le tenian mucho cariño y nosotros tambien, el otro hijo de Abelardo, Manolo un trabajador nato murio joven pero dejo una familia muy querida tambien en Rota al igual que los demas . estos son los González Bernal, tanto de Isabel como de Trini me acuerdo perfectamente, tu abuela era de Puerto Real, alli labro a rentas el Cortijo de la Zarza propiedad del Marques de Villapanes.</p>
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	</item>
	<item>
		<title>Por: Yolanda</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-414</link>
		<dc:creator>Yolanda</dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Dec 2008 23:12:44 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?page_id=1672#comment-414</guid>
		<description>Estimados Don Luis y Coral: muchas gracias por los comentarios sobre los Guindates. Me llamo Yolanda y soy biznieta de Abelardo González Franco y nieta de su hijo Abelardo y su mujer Isabel. Mi tatarabuelo era Antonio González y hasta hoy no le he preguntado a mi madre, Manoli, por él. He tenido que ver su nombre escrito para preguntarme quién sería. Seguro que usted, don Luis, conoce muchas historias interesantes sobre  mi bisabuelo, &quot; el manco Guindate&quot;. Me encantaría tener la posibilidad de conocerlo algún día y que me hiciera llegar anécdotas. Mi madre lo adoraba. 
Coral, yo también me siento orgullosa de ser una &quot;Guindate&quot;. Espero conocerte algún día.
A próposito, don Luis, mi madre me comenta que su padre fue quien le preparó y firmó los papeles para un negocio que abrió en Rota hace ya muchos años.
Un afectuoso saludo, Yolanda</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Estimados Don Luis y Coral: muchas gracias por los comentarios sobre los Guindates. Me llamo Yolanda y soy biznieta de Abelardo González Franco y nieta de su hijo Abelardo y su mujer Isabel. Mi tatarabuelo era Antonio González y hasta hoy no le he preguntado a mi madre, Manoli, por él. He tenido que ver su nombre escrito para preguntarme quién sería. Seguro que usted, don Luis, conoce muchas historias interesantes sobre  mi bisabuelo, &#8221; el manco Guindate&#8221;. Me encantaría tener la posibilidad de conocerlo algún día y que me hiciera llegar anécdotas. Mi madre lo adoraba.<br />
Coral, yo también me siento orgullosa de ser una &#8220;Guindate&#8221;. Espero conocerte algún día.<br />
A próposito, don Luis, mi madre me comenta que su padre fue quien le preparó y firmó los papeles para un negocio que abrió en Rota hace ya muchos años.<br />
Un afectuoso saludo, Yolanda</p>
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	<item>
		<title>Por: Coral</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/%c2%bfportuenses/#comment-407</link>
		<dc:creator>Coral</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 10 Dec 2008 18:50:49 +0000</pubDate>
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		<description>la verdad es que si, es un orgullo tener una familia con tanto arraigo en una localidad y más en El Puerto de Santa María.
Mi abuela siempre me decia que en una familia suele haber de todo; buenos, malos, mejores, peores........, que de todo había en las viñas del señor y que de lo bueno que me ocurriera a mí o a mi familía me sintiera orgullosa, pero que lo malo lo tenía que tener también prersente  para que no se volviera a repetir.
Para demostrar lo arraigada que está mi familia en esta localidad, voy a comentar una anécdota de los Guindates que me contaba mi abuela Concha: Mi tatarabuelo Antonio Guindate (abuelo de mi abuela) era una persona muy caritativa, y todas las personas de aquella época cuando se veian en apuros económicos o cualquier otra necesidad acudían a su encuentro para que los ayudara en ese menester. Cuando el caso era un parto (una boca más que alimentar) mi tatarabuelo les daba también el avío de un puchero grande para que la partera se fortaleciera, entonces estas personas como agradecimiento bautizaban a los recién nacidos con el nombre de Antonio si era varón, o con el nombre de Paca (su mujer) si era hembra. Y....... habían un montón de Antonios.
Y ya por último quiero dejar constancia de una vivencia personal. Hace casi seis años, cuando falleció mi tía Conchi, unos primos de mi madre me dijeron que yo a partir de ese momento era el eslabón que se tenía que unir a la cadena familiar, y que por favor, procurara que no se rompiera esa cadena.
Desde aquí os digo que no teneis nada que temer, ya que a partir de ahora estaré más sastifecha que nunca de poder decir: &quot;Soy&quot; de El Puerto de Santa María y pertenezco a la familia GUINDATE.
                                                       Gracias y un saludo</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>la verdad es que si, es un orgullo tener una familia con tanto arraigo en una localidad y más en El Puerto de Santa María.<br />
Mi abuela siempre me decia que en una familia suele haber de todo; buenos, malos, mejores, peores&#8230;&#8230;.., que de todo había en las viñas del señor y que de lo bueno que me ocurriera a mí o a mi familía me sintiera orgullosa, pero que lo malo lo tenía que tener también prersente  para que no se volviera a repetir.<br />
Para demostrar lo arraigada que está mi familia en esta localidad, voy a comentar una anécdota de los Guindates que me contaba mi abuela Concha: Mi tatarabuelo Antonio Guindate (abuelo de mi abuela) era una persona muy caritativa, y todas las personas de aquella época cuando se veian en apuros económicos o cualquier otra necesidad acudían a su encuentro para que los ayudara en ese menester. Cuando el caso era un parto (una boca más que alimentar) mi tatarabuelo les daba también el avío de un puchero grande para que la partera se fortaleciera, entonces estas personas como agradecimiento bautizaban a los recién nacidos con el nombre de Antonio si era varón, o con el nombre de Paca (su mujer) si era hembra. Y&#8230;&#8230;. habían un montón de Antonios.<br />
Y ya por último quiero dejar constancia de una vivencia personal. Hace casi seis años, cuando falleció mi tía Conchi, unos primos de mi madre me dijeron que yo a partir de ese momento era el eslabón que se tenía que unir a la cadena familiar, y que por favor, procurara que no se rompiera esa cadena.<br />
Desde aquí os digo que no teneis nada que temer, ya que a partir de ahora estaré más sastifecha que nunca de poder decir: &#8220;Soy&#8221; de El Puerto de Santa María y pertenezco a la familia GUINDATE.<br />
                                                       Gracias y un saludo</p>
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