Durante trescientos años los miembros de la familia Winthuysen, que fueron descendientes de unos contratistas de Indias de los Países Bajos, asentados en El Puerto de Santa María desde aproximadamente 1672, tuvieron por tradición entrar en las diversas ramas de las fuerzas armadas o de la iglesia, para servir al rey o a Dios. No así Javier de Winthuysen y Losada, padre de Teresa Winthuysen Alexander -en la foto tomada en la cafetería Roma- que al nacer en plena época de mecanización de la marina, hizo que el abuelo de Teresa, se jubilara anticipadamente de la Marina y se dedicara al cultivo de las vides, en lo que hoy se conoce como el Pago de Winthuysen -de sobra conocido por las construcciones ilegales que se dieron no hace mucho-. Como resultado de de la participación del abuelo de Teresa en el comando de oposición a la Revolución Cantonal de 1868, decidió irse a vivir a Sevilla de cuyo gobierno local ocupó el cargo de concejal con la responsabilidad de Parques y Jardines. Quien sabe si por ello, el padre de Teresa abandonara la tradición familiar de servir a la Marina y se dedicó al paisajismo y al diseño de Parques y Jardines, algo de lo que fue una autoridad en España, tanto durante la República como del gobierno posterior, pintando, publicando libros, o creando organismos de protección de los Jardines Históricos.
Su hija Teresa Whintuysen, que reside en EE.UU., estuvo en El Puerto buscando los lugares donde vivieron sus antepasados. Localizó la casa familiar, que no es la que se dio a conocer hace diez años como de Winthuysen a principios de la calle Larga y donde iba un proyecto hotelero, sino que se encontraba en la
misma acera de la misma calle pero en el lugar que actualmente ocupan Cajasol y la Delegación de Diario de Cádiz. Teresa ha coeditado un libro sobre la historia de su padre y del paisajismo en España de la mano de Javier de Winthuysen: «Memorias de un señorito sevillano». En la fotografía de la derecha, Teresa, posando ante la placa exisente en la fachada de la Prioral, donde menciona a un antepasado suyo. (Fotos: A.G.R.)










Al leer este apellido me ha venido a la memoria un libro que leí hace tiempo titulado “Los pueblos de la provincia de Cádiz” dedicado al Puerto de Santa María, editado por La Diputación de Cádiz y escrito por Juan J. Iglesias.
Y efectivamente en él hablan del Sr. Winthuysen, en el capitulo de El Siglo Liberal (1868).
En un principio aparece como vocal de La Junta Revolucionaria, presidida por D. Francisco A. de Barreda (Democráta).
Fue el único que voto en contra del programa político, administrativo y económico propuesto por D. Bernardo Barreda, vocal como él.
El 19 de Octubre la junta de El Puerto decide adherirse a la proposición de La Junta Superior Revolucionaria (Madrid), pero debido a la crisis que existía dentro de La Junta Portuense dimiten varios componentes, entre ellos el Sr. Winthuysen.
En Octubre de 1869, por orden del Gobernador Militar de Cádiz destituyen al presidente Valdeavellano (otro presidente de los muchos que hubieron en ese periodo), constituyéndose una nueva corporación, presidida esta vez por D. Javier de Winthuysen.
En este periodo El Puerto tuvo un respiro moméntaneo tras las agitaciones políticas del 68, pudiéndose llevar a cabo unas reformas y mejoras en los servicios; entre ellas ésta; La canalización y construcción de una dársena en el rio Guadalete, se formó una comisión mixta entre Ayuntamiento-Agricultores para la promoción de una escuela teórico-práctica de agricultura, y por último , el servicio de mayor importancia fue, la creación de una biblioteca popular.
Esto es un pequeño resumen de todas las revueltas y demás que hubieron en ese periodo.