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	<title>Comentarios en: 189. DIEGO JOLY. El Diario desde Cádiz.</title>
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	<description>Caras anónimas, caras conocidas: la savia de la Ciudad del rey Sabio.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 13 Feb 2009 19:32:04 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Por: Lector Empedernido</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/2009/02/07/189-diego-joly-el-diario-desde-cadiz/#comment-819</link>
		<dc:creator>Lector Empedernido</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2009 13:01:48 +0000</pubDate>
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		<description>El primer número de Diario de Cádiz salió el Domingo, 16 de junio de 1867

Cuando Federico Joly Velasco decidió crear un nuevo periódico en Cádiz era consciente que la competencia que existía en la ciudad podía afectar a su propio desarrollo, especialmente cuando éste estaba directamente relacionado con una de las imprentas de más prestigio de la ciudad, la &lt;i&gt;Imprenta Médica&lt;/i&gt;, que no debía verse afectada por un hipotético fracaso de la nueva iniciativa editorial.
Sin embargo, el proyecto no sólo siguió adelante sino que acabó asentándose como el &quot;diario de la ciudad&quot;, referencia puntual de todo lo que en ella y en el resto de la provincia ocurría.
Su primer número se imprimió, y así seguirá hasta 124 años después, en tamaño sábana.
La primera portada de Diario de Cádiz, que no publicaría fotografías hasta treinta años más tarde, se abría con un editorial firmado por la &lt;b&gt;Redacción&lt;/b&gt; y que se convertía en el santo y seña del nuevo matutino.
Además de seguir la publicación del folletín editado hasta entonces por El Eco, cuyo suscriptores mantiene también, el primer número ya refleja el interés de la empresa por las nuevas tecnologías al tratar sobre la rapidez del telégrafo especialmente en las conexiones entre Europa y América.
Junto a una amplia información sobre la actualidad en diversas provincias españolas, como Baleares, Tarragona o Barcelona el ejemplar dedicaba también espacio a noticias del extranjero.
Diario de Cádiz dedicó también gran espacio en sus primeros años, y hasta el desastre colonial de 1898, a lo que pasaba en las posesiones de Ultramar y en su primer número no podían pasar desapercibidas estas informaciones que salían bajo el epígrafe de &quot;&lt;i&gt;Noticias de Ultramar&lt;/i&gt;&quot;.
Dedica también en este ejemplar amplia información, algo más de media página, a los movimientos de los buques en el puerto de la ciudad, muy extenso en aquella época, así como referencias al precio de diversos productos en el mercado público o el cambio de divisas además de la agenda de espectáculos, limitada aquella jornada a las actividades lúdicas organizadas en el &lt;i&gt;Balón&lt;/i&gt; y en el &lt;i&gt;Teatro Circo&lt;/i&gt;.
Este histórico número estaba elaborado, lógicamente, con el estilo periodístico de la época, muy diferente al que está acostumbrado el lector de la prensa del siglo XXI.
Un ejemplo es una de las crónicas publicadas en la sección de &quot;Ultramar&quot;: &quot;&lt;i&gt;A eso de la mañana del 18, con un cielo despejado, se observó en La Habana esa especie de meteoro que los astrónomos llaman &quot;Corona&quot;, el cual ha sido notable por su mucha duración, por la extraordinaria brillantez de los colores del iris, invertidos como de costumbre, y por la oscuridad del círculo&lt;/i&gt;&quot;.
Será una norma en Diario de Cádiz prestar una especial atención a este tipo de fenómenos científicos, contados en muchas ocasiones por destacado colaboradores, que en otros temas de la actualidad también publicaban en el Diario.
Se cerraba el ejemplar con el horario del ferrocarril y una amplia sección de anuncios, desde píldoras depurativas laxantes hasta la fabrica de chocolates &lt;i&gt;La Imperial&lt;/i&gt; , en cuyas instalaciones se habían realizado importantes reformas.
Este histórico número tenía un precio de suscripción de 11 reales. &quot;&lt;i&gt;Los anuncios se insertarán a precios a convenir y con ventaja para los señores suscriptores&lt;/i&gt;&quot;.
El primer ejemplar de Diario de Cádiz mostraba un especial interés por los adelantos técnicos y la actualidad en Ultramar</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>El primer número de Diario de Cádiz salió el Domingo, 16 de junio de 1867</p>
<p>Cuando Federico Joly Velasco decidió crear un nuevo periódico en Cádiz era consciente que la competencia que existía en la ciudad podía afectar a su propio desarrollo, especialmente cuando éste estaba directamente relacionado con una de las imprentas de más prestigio de la ciudad, la <i>Imprenta Médica</i>, que no debía verse afectada por un hipotético fracaso de la nueva iniciativa editorial.<br />
Sin embargo, el proyecto no sólo siguió adelante sino que acabó asentándose como el &#8220;diario de la ciudad&#8221;, referencia puntual de todo lo que en ella y en el resto de la provincia ocurría.<br />
Su primer número se imprimió, y así seguirá hasta 124 años después, en tamaño sábana.<br />
La primera portada de Diario de Cádiz, que no publicaría fotografías hasta treinta años más tarde, se abría con un editorial firmado por la <b>Redacción</b> y que se convertía en el santo y seña del nuevo matutino.<br />
Además de seguir la publicación del folletín editado hasta entonces por El Eco, cuyo suscriptores mantiene también, el primer número ya refleja el interés de la empresa por las nuevas tecnologías al tratar sobre la rapidez del telégrafo especialmente en las conexiones entre Europa y América.<br />
Junto a una amplia información sobre la actualidad en diversas provincias españolas, como Baleares, Tarragona o Barcelona el ejemplar dedicaba también espacio a noticias del extranjero.<br />
Diario de Cádiz dedicó también gran espacio en sus primeros años, y hasta el desastre colonial de 1898, a lo que pasaba en las posesiones de Ultramar y en su primer número no podían pasar desapercibidas estas informaciones que salían bajo el epígrafe de &#8220;<i>Noticias de Ultramar</i>&#8220;.<br />
Dedica también en este ejemplar amplia información, algo más de media página, a los movimientos de los buques en el puerto de la ciudad, muy extenso en aquella época, así como referencias al precio de diversos productos en el mercado público o el cambio de divisas además de la agenda de espectáculos, limitada aquella jornada a las actividades lúdicas organizadas en el <i>Balón</i> y en el <i>Teatro Circo</i>.<br />
Este histórico número estaba elaborado, lógicamente, con el estilo periodístico de la época, muy diferente al que está acostumbrado el lector de la prensa del siglo XXI.<br />
Un ejemplo es una de las crónicas publicadas en la sección de &#8220;Ultramar&#8221;: &#8220;<i>A eso de la mañana del 18, con un cielo despejado, se observó en La Habana esa especie de meteoro que los astrónomos llaman &#8220;Corona&#8221;, el cual ha sido notable por su mucha duración, por la extraordinaria brillantez de los colores del iris, invertidos como de costumbre, y por la oscuridad del círculo</i>&#8220;.<br />
Será una norma en Diario de Cádiz prestar una especial atención a este tipo de fenómenos científicos, contados en muchas ocasiones por destacado colaboradores, que en otros temas de la actualidad también publicaban en el Diario.<br />
Se cerraba el ejemplar con el horario del ferrocarril y una amplia sección de anuncios, desde píldoras depurativas laxantes hasta la fabrica de chocolates <i>La Imperial</i> , en cuyas instalaciones se habían realizado importantes reformas.<br />
Este histórico número tenía un precio de suscripción de 11 reales. &#8220;<i>Los anuncios se insertarán a precios a convenir y con ventaja para los señores suscriptores</i>&#8220;.<br />
El primer ejemplar de Diario de Cádiz mostraba un especial interés por los adelantos técnicos y la actualidad en Ultramar</p>
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		<title>Por: morgan</title>
		<link>http://gentedelpuerto.wordpress.com/2009/02/07/189-diego-joly-el-diario-desde-cadiz/#comment-818</link>
		<dc:creator>morgan</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2009 11:28:52 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://gentedelpuerto.wordpress.com/?p=3677#comment-818</guid>
		<description>Hubo un tiempo en donde colaboré en Diario de Cádiz intentando arrimar el hombro con mis comentarios bimensuales a un sector desfavorecido que, cada cuatro años, llegada las elecciones, la clase política prometía avances ofreciendo mejor calidad de vida para sus trabajadores. Entonces, como aquellas promesas quedaron en agua de borrajas y el sector aludido iba sufriendo un deterioro continuado, comencé, desde mi sección, a demandar soluciones.

Me tildaron unos como otros, los de Madrid y Sevilla, especialmente los más próximos,  los de Cádiz,  de &#039;personaje non grato&#039; incluso movieron sus tentáculos, en connivencia con algún que otro sindicalista, para que no continuara escribiendo.

Y, como no podía ser de otra manera, Diario de Cádiz, no solo contribuyó a que continuara escribiendo, sino que además favoreció con honradez e  imparcialidad que algunas de las demandas fueran tenidas en cuenta por los líderes y representantes de las administraciones que gobernaron en Madrid y Sevilla, durante el periodo comprendido entre 1999-2003.

El domingo día 30 de noviembre de 2003, dejaba por propia voluntad Diario de Cádiz, escribiendo “…Y ahora, disculpen, Tengo una nueva tarea que emprender que, por motivos profesionales, me impiden continuar colaborando en esta sección…”

Sé que tengo las puertas siempre abiertas de Diario de Cádiz. Yo soy agradecido y me enorgullezco de ello.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Hubo un tiempo en donde colaboré en Diario de Cádiz intentando arrimar el hombro con mis comentarios bimensuales a un sector desfavorecido que, cada cuatro años, llegada las elecciones, la clase política prometía avances ofreciendo mejor calidad de vida para sus trabajadores. Entonces, como aquellas promesas quedaron en agua de borrajas y el sector aludido iba sufriendo un deterioro continuado, comencé, desde mi sección, a demandar soluciones.</p>
<p>Me tildaron unos como otros, los de Madrid y Sevilla, especialmente los más próximos,  los de Cádiz,  de &#8216;personaje non grato&#8217; incluso movieron sus tentáculos, en connivencia con algún que otro sindicalista, para que no continuara escribiendo.</p>
<p>Y, como no podía ser de otra manera, Diario de Cádiz, no solo contribuyó a que continuara escribiendo, sino que además favoreció con honradez e  imparcialidad que algunas de las demandas fueran tenidas en cuenta por los líderes y representantes de las administraciones que gobernaron en Madrid y Sevilla, durante el periodo comprendido entre 1999-2003.</p>
<p>El domingo día 30 de noviembre de 2003, dejaba por propia voluntad Diario de Cádiz, escribiendo “…Y ahora, disculpen, Tengo una nueva tarea que emprender que, por motivos profesionales, me impiden continuar colaborando en esta sección…”</p>
<p>Sé que tengo las puertas siempre abiertas de Diario de Cádiz. Yo soy agradecido y me enorgullezco de ello.</p>
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