INDICE
1. LEVANTE. Juan Ignacio Varela Gilabert
2. A PROPÓSITO DE ‘METAMORFÓSIS’ Y CON PERMISO DE OVIDIO. Natalia Carbajosa Palmero
3. FRENTE AL MAR. Francisco Lambea Bornay
4. EL MAR, LA MAR. Rafael Alberti Merello.
5. PUERTO DE QUE FUTURO. José Luis Tejada Peluffo.
6. CAMINO DE LOS ENAMORADOS. Ignacio Rosso Sánchez.
7. PLAZA DE TOROS. CALLE DE LA LUNA. Aquilino Luque Gimeno.
8. DESEO. Enrique García Máiquez.
9. EL PUERTO. Augusto Haupold Gay
10. POESÍA FLAMENCA. Pansequito de El Puerto.
11. SOY DONDE LA LUZ. Sol Ruiz Guerrero.
12. SEGUNDA INVOCACIÓN A EL PUERTO DE SANTA MARÍA. Jesús Mª Serrano.
13. CANTO A MI PUERTO DE SANTA MARÍA. Eloy Fernández Lobo.
14. SONETO AL PUERTO DE SANTA MARÍA. Antonio Murciano.
1. LEVANTE
Hay un viento marinero
que cuando sopla de tierra
le pone espuelas al viento.
Levante por estribor
y un puerto blanco y lejano
rondándome el corazón.
¡Ay, su galope salado
en mi frente sin confines
llena de sombras y barcos!
Juan Ignacio Varela Gilabert
Del Libro: «El mar, la caracola y más S. XIX». (1947).
En colaboración con Julio Mariscal Montes. Inédito
2. A PROPÓSITO DE LA EXPOSICIÓN
«METAMORFOSIS» EN MI PUERTO,
Y CON EL PERMISO DE OVIDIO.
De la isla de Heracles
me han rescatado.
Sabios y ancianos de la polis,
científicos ignotos,
cartógrafos, viajeros
llegados de infinitos
confines
examinan
con cuidada gravedad
el pecio de mi alma.
Descubren en mi contorno
-cántaro quemante-
dulce el aroma
de los vinos de Campania.
Rotundo el cosquilleo
de salazones fenicios.
Intacta la gota de oro
que bebí
de corintios olivares.
Se asoman, inquietos, a mi abismo
de lucernas.
Acarician absortos
mis blancos bucles de acanto.
Besan, osados,
la alcancía de especias
con que enamoré al desierto.
Atónitos contemplan
mi mosaico de soles
teñidos de intemperie -aleteo
de las telas-
a la orilla del tiempo.
Todas las glorias, todas
las tentaciones de luz
les derramo en el pecho.
Horadé tierra a tierra
cada legua
hasta llegar aquí: al corazón
de este Mare Nostrum
que he elegido
y me ha elegido
-vértigo al encallar,
embriaguez por fin al fin
del viaje-
para quedarme
o habitarme.
O quizás,
quizás
para amarme.
Natalia Carbajosa Palmero
Del Libro: «Pronóstico». (2005)
Ed. Torremozas. Madrid.
3. FRENTE AL MAR
El mar virgen, horizonte
sagrado del mundo,
el viento, sus versos,
dulces rimas en la orquesta
eterna de las caracolas.
El sobre la promesa
que esculpen los amantes
y las barcas humildes
como canciones ligeras,
radiantes arenas
en las dunas del alba.
El mar virgen, indiferente
al silencio sin pliegues de la noche,
el mar o la transparencia
de las núbiles sirenas,
el mar sobre la savia
caprichosa de las islas,
el mar sobre el latido
subterráneo del tiempo,
el mar como una espuma
infinita de si misma…
Francisco Lambea Bornay
Del Libro: «Meditación de tu nombre». (2007)
Editorial Sial/Fugger Poesía. Madrid.
franciscolambea.blogspot.com
4. EL MAR LA MAR
El mar. La mar.
El mar. ¡Sólo la mar!
¿Por qué me trajiste, padre,
a la ciudad?
¿Por qué me desenterraste
del mar?
En sueños, la marejada
me tira del corazón.
Se lo quisiera llevar.
Padre, ¿por qué me trajiste
acá?
Rafael Alberti Merello
Del Libro: «Marinero en Tierra». (1924)
Editorial Losada S.A. Nº 92. Séptima edición, 1977. Buenos Aires
Audición del poema clickando aquí

5. PUERTO DE QUE FUTURO
Tú, pueblo mío, seguirás creciendo
sobre mi tumba, hasta rascar los cielos,
encaramándote en mis huesos.
Entre tus lindes seguirán naciendo
niñas con alas. Seguirá latiendo
tremendo, el turbio amor.
Seguirán yéndose agotando y muriendo,
añadiendo sus muertes a las mías,
los hijos de mis hijos. Hijos tuyos
darán quizás también sus cuerpos
para tu elástico esqueleto
y el roce de sus pies te habrá ido haciendo
-y su peso pequeño-
cada vez más y más humano, pueblo.
Crisol, al sol, de almas
de muertos vivos y de muertos muertos
que te alimentas de miradas, de palabras
y de sombras sangradas y sangradas.
Misterio voraz,
que nutres tu no ser apenas
con tantos seres verdaderos.
José Luis Tejada Peluffo.
Del Libro: «Del Río de Mi Olvido»-. (1978).
Fundación Municipal de Cultura. El Puerto.
6. CAMINO DE LOS ENAMORADOS
Camino de los Enamorados
yo recorrí tu verea,
llenando mis pies de polvo
y con mi novia muy cerca.
Recogiendo flores blancas
de retama en primavera,
para prenderla en tu pelo
con púas de las chumberas.
Ella miraba al sol
que la producía ceguera,
para no ver mis labios
cada vez más cerca.
Ignacio Rosso Sánchez.
De Libro: «Ritmos Bravíos». (1979)
Impreso en DISERCO. El Puerto.
7. PLAZA DE TOROS DEL PUERTO
Me viera yo en tus carteles
una tarde marinera
haciendo con tu bandera
señas a mis timoneles.
Lejos de los redondeles
no sé que sangre te espera,
ni que torillos abantos
te acribillan a cornadas,
plaza real, coronada,
de grímpolas y lepantos.
Aquilino Duque Gimeno
La Voz del Sur. (1951)
Cádiz.
[por mediación de Fernando Quiñones]
CALLE DE LA LUNA
Tendrás los ojos tristes porque así son las lágrimas;
mirarás con tristeza porque tendrá paisajes que
echar de menos, y admirarás al cabo
que lo más puro de tu vida
es el retorno, es el estar de vuelta,
es sentarte en la calle de la Luna
a pensar en la tierra nada más;
a pensar en tu tierra.
Aquilino Duque Gimeno
Del Libro: «Calle de la Luna». (1958)
Excmo. Ayuntamiento. Sevilla.
viñamarina.blogspot.com
8. UN DESEO
Mira. Una estrella
fugaz cruza la noche…
Pido un deseo:
que su luz quede siempre
palpitando en la página.
Enrique García-Máiquez
Del Libro: Ardua Mediocritas. (1997)
Cajasur. Córdoba.
[Escrito en nuestra playa, mirando nuestro cielo...]
egmaiquez.blogspot.com
9. EL PUERTO
El Puerto… Sólo un recuerdo:
Río, salinas y pinos,
y mi corazón enmedio.
Bandera de mi combate.
Ritmo y gracia de los versos.
Letanía entre mis labios.
Alma y sangre de mi cuerpo.
Y el dolor de la distancia
y la pena de no verlo.
…. … …
¡El Puerto…
Río, salinas y pinos,
y mi corazón enmedio!
Augusto Haupold Gay
Del Libro: Plural Amor. Primera Antología (1984)
Impreso en Jiménez Mena. Cádiz.
10. POESÍA FLAMENCA
Naranjas y Morados
al fondo el toro vigía.
Llega el quejío del canto,
que dice por bulerías:
¿por que te amo tanto
Puerto de Santa María?
Puerto de Santa María
ya no te volveré a ver
yo que tanto te quería
Pansequito de El Puerto
Bulería y Soleá
11. SOY DONDE LA LUZ.
Soy donde el ascua en la sonrisa,
donde la luz
vierte a mi compás lento
vívida energía.
Donde el vientre marino me acoge
como una madre.
Sirena varada al Puerto;
de sal tiene las pestañas.
Y cantan los habitantes coplas
de pena larga,
como un reguero de arena
sobre el viento.
Aquí no existe la noche,
tan solo amor
oscurecen tus ojos
que miran
más adentro, más adentro
donde la vida duerme.
Sol Ruiz Guerrero.
www.poetasdelmundo.com

12. SEGUNDA INVOCACIÓN A EL PUERTO DE SANTA MARÍA.
Muéstrame pueblo mío tus anhelos de torres miradores y nostalgias
las grietas de las casas que cobijan memorias de la gente que amó
por rectilíneas calles divisándose en el río.
Revélame pueblo mío las grietas del viento los balcones y azoteas blanqueadas las palabras perdidas las mentiras la ropa tendida los celos la alegría háblame de salicornias y geranios.
Descúbreme pueblo mío tu corazón abierto y explica las batallas que has vivido tantos años silente volcado a las riberas frente a la piel temprana
y la vejez herida y taciturna.
Sabes que estoy atento a los avisos que labras en las piedras palmeras araucarias aspidistras donde los amantes se enamoran sueñan
y la muerte ronda las ventanas.
Distingues pueblo mío de amenazas a gaviotas palomas gorriones
mapas y rutas de esta tierra abierta a la bahía como un vaso
para gozo y dolor de los naufragios.
Percibes pueblo mío que no miento si afirmo que los navíos se estremecen
de las grúas y también de los carabineros que pasean y otean en tus muelles
mientras pasan las horas mientras fuman sus vidas.
Ábreme pueblo mío las llagas del perro callejero que olisquea las esquinas
al vagabundo ebrio y alunado al caminante que ya no cree en destinos
para poder asirlo y consolarlo.
Dibújame pueblo mío las tiernas caricias los nidos de cigüeñas sobre las espadañas las locomotoras y helicópteros sobrevolando tu cielo, al niño en bicicleta tu gentío de fiesta.
Exponme las arterias del olvido la tristeza el hambre el infortunio la rabia
la nostalgia la pena la venganza el paro la impotencia y esas frases que no pronunciaremos por temor al ridículo.
Muéstrame pueblo mío tus anhelos tu corazón ingenuo avisos gaviotas barcos grúas vagabundos caminantes cigüeñas olvidos infortunios y palabras
pues de la misma arena nos hicieron.
Jesús María Serrano
De el libro “Añíl” o LIBRO DE LOS AMIGOS
(c) Lapsus Linguae Productions
Factoría Arte Praga
Praha, Cesc Respublik

13. CANTO A MI PUERTO DE SANTA MARÍA.
Puerto de Santa María, puerto palaciego,
Puerto de Santa María, puerto solariego, pueblo marinero.
Nuestro Puerto de Santa María, mi Puerto, tu Puerto,
este Puerto de Santa María nuestro.
¡Que historia la del Puerto!, la de Santa María del Puerto,
como se llamó también, hasta los albores de 1.500.
Toros en el Puerto, me voy al Puerto y del Puerto vengo.
En el Puerto de Santa María todo lo que quiero tengo y está todo lo que quiero.
El Puerto de Santa María es un pueblo marinero,
el Puerto de Santa María es un pueblo bodeguero.
¡Viva el Puerto!, mi Puerto, mi pueblo.
Eloy Fernández Lobo.

14. SONETO AL PUERTO DE SANTA MARÍA.
Sol de los Puertos, sal de Andalucía,
concha madre de perla nacarera;
salada, amada, alada y cancionera
ciudad del Sur, espejo de armonía.
Cielo y Luna, Vergel, Fuentebravía…
Viña y pinar, nostalgia calesera.
Blanco navío anclado en la ribera
de un viejo sueño de marinería.
San Alejandro es puente sobre un lento
Guadalete de alondras y olivares,
y en castillo San Marcos bajo el viento.
Con ojos niños te contemple el hombre.
¡Y que tu Virgen vele por sus lares
desde el claro milagro de su nombre!
Antonio Murciano.




















Me contaron el otro día que Aquilino Duque, cuando viene a los toros con los amigos, presume y con razón, del azulejo que hay en la puerta de la plaza. Hay un error, en el azulejo pone que el poema es de 1958 (tomado erróneamente del libro de Martínez Alfonso, El Puerto y la Literatura, que lo sitúa en esa fecha), cuando debiera de poner 1951. El autor lo mandó a La Voz del Sur de Cádiz por medio de Fernando Quiñones.
El poema de Natalia Carbajosa es muy representativo en el sentir de los nuevos inquilinos que se han ido anclando en el El Puerto de Santa María y se han dejado envolver por su brisa.
La “voz” femenina de Natalia -entre tantas masculinas- y su referencia a Ovidio es una delicia. Gracias.
Abrazos
Amparo
POEMA DEL CARACOL
Yo sé que hay en el cielo
una pluma suave
que dibuja incansable ríos y montañas
barriendo nubes negras los días soleados
yo he visto a una serpiente inmensa enroscarse
en un río pa sin pagar billete bajar hasta la playa
yrío le mostraba incansable su talonario negro
separaba en los rápidos
cabiaba la corriente
se agarraba a los cañaverales
intentando denodadamente el llegar con retraso
Yo
desde mi ventana hablo con los marcianos
y como mi balcón es grande
les he dicho que pueden usarlo como pista
sin necesidad alguna de pagar el peaje
yo tengo en la nevera un caracol gigante vivo
con más de cinco metros
un caracol que fuma y que hace crucigramas
se alimenta de libros sin palabras
y de luces negras los domingos
no se saca nunca de paseo
porque le da cierto miedo los barrenderos municipales
en casa no usamos sábanas en la cama
dormimos desnudos
sólo nos tapamos con una tela de araña invisible
regalo de un amigo nuestro ciego de Brooklyn
y este mismo amigo también nos está fabricando
unas bicicletitas desmontables
para andar por el fondo de los lagos en invierno
yo tengo una vecina a la que disgusta
todas las maravillas que tenemos en casa
un día sí y otro no nos está denunciando por brujería
y los guardias civiles con un papel escrito me registran la casa
menos mas que el caracol gigante me avisa de antemano
y lo escondo en la lámpara vieja regalo de mi abuela
la tela de araña la pongo entre los libros especiales sin palabras
cubriendo la pista de aterrizaje de los marcianos
yo mismo tengo ahora dieciocho manos y cinco piernas
Las puertas de mi piso son de trescientos metros las bajitas
con lucecitas rojas en las puntas pa que no me las partan los aviones
TRADUCCIÓN AL CHECO
Hlemýžď
Já vím že je tam na nebi
Hebké pírko
Které kreslí neúnavně řeky a hory
Odmetá černé mraky dny samoty
Viděl jsem ohromného hada svíjejícího se
V řece který se dostal – aniž by platil vstupné – až k pláži
A řeka mu předváděla neúnavně svou smrtelnou temnotu
Zadržoval se ve vírech
Měnil směr
Zachytával se rákosí
V neohroženém úsílí dorazit se zpožděním
Já
Ze svého okna mluvím s marťany
A protože mám velký balkón
Řekl jsem jim že ho mohou používat jako přistávácí plochu
Aniž by museli platit jakékoli poplatky
V ledničce mám jednoho obrovského živého hlemýždě
Má přes pět metrů
Hlemýžď který kouří a luští křížovky
Živí se knihami beze slov
A černými světly o nedělích
Nikdy nevyráží na procházky
Protože obecní zametači chodníků mu nahání jistý strach
Doma nemáme v posteli přikrývky
Spíme nazí
Jen se přikrýváme pavučinou neviditelného pavouka
Dárek od našeho slepého kamaráda z Brooklynu
A tenhle kamarád nám také vyrábí
Maličká skládací kola
Abychom se mohli projíždět na dně jezer v zimě
Mám jednu sousedku kterou odpuzují
Všechny ty zázraky které máme doma
Čas od času nás obviňuje z čarodějnictví.
A policejní jednotky mi – s potvrzením v ruce – prohlížejí dům
Ještě štěstí že mi obrovitý hlemýžď dává vědět předem
A já ho ukrývám ve staré lampě dárku od babičky
Pavučinu ukládám mezi zvláštní knihy co nemají slova
Zakrývám přistávácí plochu marťanů
Já sám mám zrovna osmnáct rukou a pět nohou
Dveře mého bytu – ty úplně nejmenší – mají tři sta metrů
A červená světélka na každém rohu aby mi je neroztříštila letadadla.
De la antología “Nic nás nemohlo zastavit” (NADA NOS DETENÍA -13 POEMAS de Jesús María Serrano) Edición bilingüe.
(c) LAPSUS LINGUAE PRODUCTIONS
Factoría Arte Praga
Praha, Cesk Republik
A JUAN POR QUE NUNCA OLVIDE QUE CASUALIDAD NO EXISTE SÓLO LA CAUSALIDAD. PRIMAVERA DE 2001
NI MUCHO MENOS SEÑOR JESÚS MARIA NUNCA PODRE OLVIDAR LO QUE USTED HIZO POR NOSOTROS.ME PODRAN ROBAR MUCHAS VECES EN LA VIDA, PERO ENCONTRAR A UN HOMBRE QUE ME ABRIERA SU CASA Y TE PRESENTE A SU FAMILIA Y SIN PEDIR NADA A CAMBIO. ESO SOLO PASA UNA VEZ EN LA VIDA.
ESTARE AGRADECIDO A USTED Y A SU FAMILIA SIEMPRE Y CUANDO ME ACUERDO DEL PUERTO DE SANTA MARÍA, DESPUÉS DE 8 AÑOS Y CON ESTE LIBRO, QUE EN LA MANO TENGO, SOLO PUEDO DECIR QUE HAY UN GADITANO, CON UN CORAZÓN MUY GRANDE. JESÚS MARÍA QUE VIVE EN EL PUERTO DE SANTA,ME DISTE UNA LECCIÓN MUY VALIOSA. NO SABIA QUE PUDIERA HABER UNA
PERSONA CON TANTA BONDAT. GRACIAS Y DESEARÍA PODER FELICITARLE EL AÑO PERSONALMENTE . YA QUE PERDI HACE VARIOS AÑOS SU TELEFONO
JUAN MUÑOZ SERRANO 645550227 (BARCELONA) LLIÇA DE VALL
Mis más expresivas y públicas gracias a José Mª Morillo por su atrevimiento al poner, y por lo tanto calificar como poesía “mi lección gramatical”, mis ejemplos de los distintos usos y las formas en que deben construirse, expresarse y escribirse las alusiones a nuestro Puerto, ha sido un regalo inesperado que, miedo me da, pudiera trastocarse en demanda; yo no tengo nada de poeta, si porque rime merece esa calificación, sea; pero a pesar del halago que supone el gesto de mi amigo Morillo, mucho más me gustaría que calara, en los posibles lectores, la enseñanza que conlleva. Un abrazo a todos, os lo merecéis Gente del Puerto.